
El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, destacó recientemente la importancia de las baterías de almacenamiento para mejorar la generación solar en los parques fotovoltaicos chinos en Cuba.
La fluctuación de la energía solar debido a las variaciones en la luminosidad natural ha sido uno de los problemas que ha encontrado la Unión Eléctrica en la operación de estos emplazamientos.
Cuba, una isla situada en el trópico, tiene predominancias de días nublados y lluviosos. Ello limita la eficiencia de la generación de paneles solares que dependen de la radiación solar.
La falta de baterías de almacenamiento ha impedido que el país aproveche de manera óptima la capacidad instalada de más de 1.000 MW de energía solar. Sin embargo, el ministro asegura que con la introducción de baterías de almacenamiento, Cuba podrá alcanzar hasta 900 MW en generación solar.
De la O Levy explicó que, para mejorar la capacidad de aprovechamiento de la energía solar, se han planeado cuatro emplazamientos de baterías en todo el país, con un total de 200 MW de almacenamiento.
Cada emplazamiento contará con 50 MW de capacidad. Los recursos, procedentes de China, ya están en Cuba y el proceso de instalación de las baterías está en marcha.
Las baterías de almacenamiento juegan un papel clave en mantener la estabilidad del sistema eléctrico al gestionar las fluctuaciones de la energía solar.
Como la generación solar no es constante y depende de la intensidad del sol, las baterías permiten almacenar el exceso de energía cuando la producción es alta, como durante el día, y liberarla cuando la generación baja, por ejemplo, cuando los paneles están cubiertos por nubes o sombra.
Esto ayuda a evitar apagones y mantener el sistema en funcionamiento cuando la energía solar no es suficiente para cubrir la demanda.
Se acabarán los apagones en el 2050
Cuba tiene como objetivo llegar a un 100% de energía renovable para 2050. Para ese año, según la promesa ministerial, se acabarán los apagones en el país. Este ambicioso plan busca sustituir los combustibles fósiles por fuentes de energía limpia y sustentable, con un enfoque en la biomasa, solar y otras fuentes renovables.
La soberanía energética es una prioridad para el régimen castrista, que busca reducir la dependencia de combustibles importados. Sin embargo, el desafío es enorme debido a las limitaciones económicas del país y la necesidad de inversiones en infraestructura.
Sin embargo, el ministro apuesta por la deforestación para generar energía. En ese sentido, resaltó el potencial de la biomasa forestal como una fuente importante para diversificar la matriz energética cubana. Esta fuente renovable, proveniente de la materia orgánica de los bosques, tiene un enorme potencial sin explotar en Cuba.
El ministro reconoció que las inversiones extranjeras son esenciales para llevar a cabo la transición energética en Cuba. Sin embargo, el régimen comunista y la falta de incentivos para la inversión privada complican la llegada de tecnología avanzada y financiamiento necesario para el desarrollo de proyectos de energía renovable a gran escala.