
El Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, está generando una creciente controversia debido al elevado costo de sus boletos, especialmente en el mercado de reventa oficial de la FIFA.
La final del torneo, que se disputará el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, es el foco principal de estas críticas. En el FIFA Resale/Exchange Marketplace, cuatro asientos de Categoría 1 fueron listados a 2.299.998 dólares cada uno, lo que ha desatado un intenso debate sobre la especulación financiera en torno a este evento deportivo.
La FIFA lanzó una nueva fase de venta de entradas, asegurando que la demanda avanza con buen ritmo. Sin embargo, la disponibilidad de boletos a precios exorbitantes ha generado malestar entre los aficionados.
Mientras que en la plataforma oficial los boletos más caros para la final estuvieron a la venta por 10.990 dólares, los precios en el mercado de reventa son mucho más altos. Se encuentran entradas por 207.000 dólares y 138.000 dólares, dependiendo de la ubicación en el estadio.
¿Qué incluye el boleto de 2.3 millones?
- Acceso a una zona privilegiada: Asientos en ubicaciones exclusivas dentro del estadio, probablemente cerca de la cancha o en una sección premium con una vista perfecta del campo de juego.
- Hospitalidad de lujo: Acceso a áreas VIP con servicios de catering gourmet, bebidas premium, y atención personalizada durante el evento.
- Estacionamiento preferencial: Probablemente se incluye un lugar de estacionamiento exclusivo cerca del estadio, evitando las largas colas y el tráfico.
- Acceso a servicios privados: Como baños exclusivos, áreas de descanso privadas y otras comodidades para un confort máximo durante el evento.
- Acceso a eventos previos o posteriores: Entradas a eventos exclusivos antes o después del partido, como conferencias de prensa o reuniones con figuras del fútbol.
- Regalos y recuerdos exclusivos: Es probable que se incluya algún tipo de paquete con memorabilia exclusiva del torneo o del partido, como camisetas autografiadas o artículos de colección.
FIFA gana comisión en el mercado de reventa
Aunque la FIFA no controla los precios de la reventa, obtiene una comisión del 15% tanto del comprador como del vendedor, lo que significa que podría ganar un porcentaje significativo por cada boleto vendido.
Por ejemplo, en el caso de los boletos de 2.3 millones de dólares, la FIFA podría recibir una comisión de cientos de miles de dólares. Esto ha llevado a muchos a cuestionar la postura de la FIFA sobre la regulación de los precios en el mercado secundario.
Los precios elevados no se limitan solo a la final. Para las semifinales, las entradas están listadas entre 9.660 y 11.130 dólares, dependiendo de la sede.
En los partidos de la fase de grupos, los precios varían entre 1.345 y 4.105 dólares, con un notable aumento en las tarifas de los boletos para partidos como el debut de Estados Unidos ante Paraguay y los encuentros de Canadá y otras selecciones.
En Estados Unidos y Canadá, la reventa de boletos opera bajo un sistema de “precios variables”, lo que significa que los precios de los boletos pueden fluctuar dependiendo de la demanda y de la oferta en el mercado.
Presidente de la FIFA defiende el modelo de negocios
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, defendió el modelo económico del torneo, argumentando que los ingresos generados por las altas tarifas de los boletos son reinvertidos en el fútbol mundial.
Infantino destacó que muchas federaciones dependen de las subvenciones de la FIFA para organizar competiciones en sus respectivos países. Sin embargo, las críticas siguen apuntando a que el Mundial 2026 podría convertirse en el más lucrativo de la historia, y a la vez, el más inaccesible para el público general.
Otros precios también se elevan, afectando el bolsillo de los aficionados
Además del costo de los boletos, el Mundial de 2026 está presentando precios elevados en otros aspectos logísticos, como el alojamiento, los vuelos internos y el transporte dentro de las ciudades sede.
Las tarifas hoteleras han aumentado drásticamente durante las fechas del torneo, obligando a muchos aficionados a buscar opciones fuera de las áreas cercanas a los estadios.
Los precios de los vuelos internos y los estacionamientos también están disparados, lo que eleva aún más el costo total para los asistentes.