
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, arribó a Moscú esta semana en una visita clave en medio de las crecientes tensiones políticas entre Cuba y Estados Unidos.
Ante este viaje sorpresivo, crecieron las especulaciones de que el gobierno ruso estaría pidiendo explicaciones a Cuba por las presuntas conversaciones que estaría teniendo el régimen con EEUU.
Rusia ha aclarado que no está discutiendo oficialmente los recientes contactos entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”; sin embargo, analistas apuntan a que este tema podría ser central en la conversación entre Rodríguez y el presidente Vladimir Putin.
El portavoz presidencial ruso, Dmitry Peskov, subrayó que, aunque Cuba y Rusia mantienen relaciones bilaterales estrechas, la situación interna de la mayor de las Antillas no será el centro de la agenda oficial entre Putin y Rodríguez.
No obstante, Peskov señaló que la “difícil situación alrededor de la isla” sí será abordada en la reunión, siendo esta la última de una serie de encuentros entre ambos, lo que deja claro que las relaciones Cuba-Rusia continúan siendo una prioridad para Moscú, a pesar de la presión de EEUU.
En declaraciones a los medios, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, afirmó que Rusia sigue apoyando a Cuba y rechazó cualquier intento de bloqueo naval de parte de EEUU. A su juicio, Cuba sigue siendo un aliado fundamental en la región y Rusia continuará desarrollando sus relaciones bilaterales, independientemente de las sanciones estadounidenses.
El nieto de Raúl Castro en el centro de la controversia
Mientras tanto, en Washington, las tensiones continúan con la revelación de conversaciones secretas entre Marco Rubio y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del dictador cubano Raúl Castro.
Según el portal Axios, que obtuvo la información de tres fuentes anónimas, estas conversaciones se están llevando a cabo de manera paralela a los canales oficiales del gobierno cubano, lo que sugiere que Rubio y otros funcionarios de la administración Trump ven a Raúl Guillermo Rodríguez, apodado “El Cangrejo”, como una figura clave en el futuro de Cuba.
El joven de 41 años, quien fuera escolta personal de su abuelo, ha mantenido una influencia considerable dentro del círculo de poder cubano. Su nombre ha comenzado a sonar con fuerza como uno de los principales interlocutores para un posible cambio en la política interna de la isla.
En ese sentido, fuentes cercanas a la administración Trump aseguran que estas conversaciones se centran en el futuro de Cuba, lejos de la retórica sobre el pasado y con un enfoque en la transición del poder.
El gobierno de Donald Trump ha manifestado su deseo de que el régimen cubano desaparezca, pero la estrategia aún está siendo definida.
Un alto funcionario de la administración aseguró que, aunque no se ha decidido el camino exacto para la transición, Rubio sigue siendo uno de los principales actores en este proceso.
Sin embargo, las conversaciones secretas con el nieto de Raúl Castro han generado controversia, especialmente en la comunidad cubana en el exilio, que teme que ciertos miembros del régimen, incluidos los Castro, no enfrenten consecuencias.
El portavoz del Departamento de Estado de EEUU no ha negado las conversaciones con Raúl Guillermo Rodríguez, aunque declinó hacer comentarios sobre los detalles. Mientras tanto, en Cuba, la incertidumbre crece, ya que muchos temen que las negociaciones se lleven a cabo sin consultar al pueblo cubano.
En las calles de La Habana, algunos residentes han expresado su frustración, recordando la crisis de los misiles de 1962 y la presencia militar cubana en Venezuela, que, según algunos, también fue negociada a espaldas del pueblo.