
Otro alto cargo del ejército cubano que ha ayudado a mantener en el poder al régimen comunista de Fidel Castro falleció en Cuba a causa de su avanzada edad, mientras los “dinosaurios” cabezas del sistema se “extinguen” y dan esperanza a los cubanos de un futuro sin ellos.
El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) informó sobre la muerte del general de brigada Alcibíades Wilmer Pérez Rivero, quien ocupó cargos de alto nivel dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
Pérez Rivero y llegó a dirigir la estructura de Inteligencia Militar en Cuba. Su fallecimiento fue confirmado por la propia institución mediante una breve nota oficial, aunque no ofreció detalles sobre la fecha exacta de la muerte, la edad del militar ni las causas del deceso.
Según la información difundida por las autoridades, Pérez Rivero ingresó a las FAR en 1979 como cadete y posteriormente cursó estudios en el Instituto Técnico Militar José Martí, donde obtuvo formación como ingeniero radioelectrónico.
Durante su trayectoria ocupó distintas responsabilidades relacionadas con inteligencia militar y operaciones radioelectrónicas, además de desempeñar funciones dentro del Ejército Occidental.
Con el paso de los años ascendió hasta convertirse en jefe de la Dirección de Inteligencia Militar de las FAR, una de las estructuras con mayores niveles de reserva dentro del aparato militar cubano.
Entre las funciones asociadas a esa institución se encuentran actividades relacionadas con obtención y análisis de información estratégica para la seguridad y defensa del Estado.
La presencia pública de Pérez Rivero fue limitada durante gran parte de su carrera. Sin embargo, participó en actos oficiales vinculados a las relaciones militares entre Cuba y Rusia, entre ellos ceremonias conmemorativas relacionadas con el Ejército Rojo celebradas en La Habana.
El MINFAR indicó que el cuerpo del militar fue cremado y señaló que sus restos serán colocados en el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, donde recibirá honores militares.
Su fallecimiento ocurre en un período en el que también se han informado otras muertes de figuras vinculadas a las estructuras políticas y militares cubanas.
Apenas el pasado 24 de junio se confirmó el fallecimiento de Antonio Rafael Concepción Quintero, general de brigada de la reserva de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
Este deceso, a su vez, llegó solo unos días después de la muerte de Ramiro Valdés Menéndez, una de las principales figuras históricas del aparato militar y represivo instaurado por el castrismo.
La muerte de Valdés fue lamentada por todos los altos mandos de la cúpula castrista, al grado de declarar un día de duelo nacional por el fallecimiento.
Sin embargo, entre la población fue recibido casi con júbilo, y en redes los usuarios ya especulaban sobre quién podría ser el siguiente de esa generación militar represora en fallecer, debido a la avanzada edad de estas figuras.
Las FAR continúan siendo una de las instituciones con mayor influencia dentro de la estructura política y económica cubana. Además de funciones militares, mantienen presencia en sectores estratégicos del país a través de empresas estatales y actividades administrativas.
En ese sentido, la muerte más esperada sigue resultando la de Raúl Castro, considerado actual pilar ideológico del régimen, y quien ha dado señales de estar enfermo a sus avanzados 95 años, donde se desatan rumores de fallecimiento cada vez que pasa demasiado tiempo alejado de las cámaras.