
El cobro en dólares de un café en el lobby del Hotel Habana Libre, en La Habana, provocó críticas en redes sociales tras la denuncia del presentador cubano Alejandro Rodríguez Cuervo, quien cuestionó la medida y pidió explicaciones sobre una supuesta “reestructuración en los precios” aplicada en una instalación turística del país.
Rodríguez contó en su perfil de Facebook que, al intentar tomar un café en el conocido hotel capitalino, le informaron que debía pagar en dólares.
Según relató, la respuesta fue dada “con tremenda naturalidad” y con cortesía, pero bajo el argumento de que formaba parte de una reorganización tarifaria.
Dolarización en el Habana Libre genera indignación
El presentador preguntó públicamente quién orientó esa directriz, qué tan cierta era y por qué un cubano debía pagar en una moneda que no recibe como salario.
Su frase más comentada fue una crítica directa al símbolo del establecimiento: “El Habana Libre, de libre no tiene ni el nombre”.
La publicación abrió un amplio debate sobre la expansión del cobro en divisas en servicios que antes podían pagarse en moneda nacional. Varios usuarios señalaron que el fenómeno no es nuevo, pero advirtieron que aparece de forma cíclica y cada vez alcanza más espacios de la vida cotidiana.
Cubanos denuncian servicios fuera del alcance del salario
Entre los comentarios, algunos internautas afirmaron que la situación ya se repite en otros hoteles, cafeterías, tiendas y puntos de venta. También mencionaron casos de alimentos, artículos de higiene, dulces, agua y otros productos comercializados en dólares, pese a que la mayoría de los trabajadores cobra en pesos cubanos.
Otros usuarios fueron más allá y aludieron a la venta de gas licuado en dólares o mediante tarjetas internacionales. Ese señalamiento refuerza la percepción de que la dolarización no se limita al turismo, sino que avanza hacia áreas sensibles para la población, en medio de la escasez y la pérdida de valor del peso.
Varias respuestas apuntaron contra la falta de coherencia entre el discurso oficial y la realidad económica. Algunos comentarios ironizaron sobre la “resistencia”, el “reordenamiento” y la búsqueda de divisas, mientras otros recordaron etapas anteriores en las que los cubanos tenían restricciones para entrar a hoteles o consumir en determinados espacios.
Crisis económica y pérdida del valor del peso cubano
La polémica se produce en un contexto de inflación, desabastecimiento y deterioro del poder adquisitivo. El debate expone el creciente distanciamiento entre la economía real de los cubanos y las políticas impulsadas por el régimen, que mantiene salarios en moneda nacional mientras amplía circuitos de consumo en divisas.
Para muchos usuarios, el problema central no es solo el precio de un café, sino el mensaje que transmite la medida: determinados servicios quedan diseñados para quienes reciben dólares, remesas o pagos desde el exterior. Esa brecha profundiza la desigualdad y excluye a una parte importante de la población.
Precio del dólar en Cuba: Mercado informal vs. Banco Central
El precio del dólar en Cuba alcanzó un nuevo récord en el mercado informal este domingo 10 de mayo, al cotizarse en 543 CUP, tres pesos más que el día anterior.
La cifra supera en 45 CUP la tasa oficial del Segmento III del Banco Central, fija en 498 CUP desde hace cinco días. Esta brecha evidencia la distancia entre el valor estatal y el precio usado en transacciones reales.
La subida refleja inflación, escasez de divisas y pérdida de confianza en el peso cubano. Mientras existen tres tasas oficiales —24, 120 y 498 CUP—, la población enfrenta precios cada vez más dolarizados sin acceso estable a divisas, lo que reduce su poder adquisitivo.