
El canciller castrista, Bruno Rodríguez Parrilla, ha acusado a Estados Unidos de organizar una campaña para desestabilizar la economía cubana a través de la supuesta manipulación del precio del dólar en el mercado informal de divisas.
Según Rodríguez, el gobierno estadounidense estaría detrás de una estrategia deliberada para manipular la tasa de cambio del dólar y generar caos económico en la Isla.
En una reciente declaración, afirmó que la manipulación del tipo de cambio es parte de un programa integral de desestabilización organizado y financiado por Estados Unidos, con la participación de operadores cubanos radicados en ese país y otros.
Según el canciller, la manipulación especulativa del mercado tiene como objetivo principal deprimir los ingresos de los ciudadanos cubanos y afectar los esfuerzos del gobierno para estabilizar la economía.
El gobierno estadounidense, señaló Rodríguez, estaría utilizando fondos federales para financiar este programa a través de organizaciones no gubernamentales y contratistas que canalizan recursos del Departamento de Estado para fomentar el caos en Cuba. Este ataque, dijo el funcionario, afecta directamente el poder adquisitivo de los cubanos y obstaculiza los programas de estabilización macroeconómica implementados por el gobierno.
El gobierno de EEUU organiza, financia y ejecuta directamente un programa integral de desestabilización, como parte de su guerra económica contra #Cuba, con el empleo de operadores de origen cubano radicados en territorio estadounidense y otros países.
Su misión es deprimir el… pic.twitter.com/LcmEHdFetV
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) November 1, 2025
Impacto de la especulación en el mercado informal de divisas
El mercado informal de divisas en Cuba ha experimentado una caída abrupta en la cotización del dólar y el euro entre el 26 de octubre y el 1 de noviembre. El precio del dólar pasó de 490 a 460 CUP, mientras que el euro se redujo de 540 a 525 CUP.
Aunque la economía cubana no ha mostrado mejoras durante este período, el peso cubano se apreció frente a ambas divisas, lo que según algunos analistas es una indicación de que el mercado está influenciado más por expectativas que por fundamentos económicos reales.
Este comportamiento especulativo ha tenido consecuencias. Por ejemplo, un intercambio de 1.000 dólares, por ejemplo, significó una pérdida de hasta 30.000 CUP en el trascurso de una semana donde la cotización se redujo en 30 unidades.
Los ciudadanos cubanos han expresado sus opiniones a través de las redes sociales sobre la situación del mercado informal de divisas. Un usuario señaló que, “cuando un gobierno abre tiendas en dólares pero paga en pesos, sin producción real que respalde la moneda, el resultado es inevitable: inflación, devaluación y desigualdad.”
Algunos expertos señalan que el aumento temporal de remesas y donaciones tras el paso del huracán Melissa podría haber incrementado la oferta de divisas, lo que presionó a la baja los precios del dólar y el euro. Sin embargo, la mayoría de las transacciones en el mercado informal se concentran en La Habana, que no fue directamente afectada por el huracán.