
La representante estatal Angie Nixon, quien se ha mostrado abierta a levantar el embargo de Estados Unidos contra Cuba, dio una de las mayores sorpresas de las primarias de Florida al ganar la nominación demócrata para el Senado federal.
La postura puede convertirse en un asunto especialmente sensible durante la campaña por el voto cubanoamericano. En una entrevista con FOX 13 en julio, Nixon respaldó el regreso a las políticas hacia Cuba de la administración de Barack Obama y, cuando le preguntaron directamente por la eliminación del embargo comercial, respondió que estaba “abierta” a esa posibilidad.
Esa posición contrasta con la opinión mayoritaria registrada en la última encuesta de Florida International University (FIU) disponible sobre la comunidad cubanoamericana del sur de Florida. El sondeo de 2024 encontró que el 55% apoyaba mantener el embargo contra el régimen cubano.
La encuesta, realizada entre 1.001 cubanoamericanos de Miami-Dade, también mostró que el respaldo a mantener las sanciones era mayor entre los nacidos en Cuba. Entre los cubanoamericanos nacidos fuera de la Isla, el apoyo al embargo descendía al 43%.
Angie Nixon y el embargo a Cuba
Nixon argumentó ante FOX 13 que las sanciones estadounidenses deberían concentrarse en los dictadores y gobiernos autoritarios, en lugar de aplicar medidas que, según su criterio, dificulten a la población acceder a alimentos o servicios médicos.
La demócrata también defendió restaurar las políticas de acercamiento hacia La Habana aplicadas durante el gobierno de Obama, cuando Estados Unidos restableció relaciones diplomáticas con Cuba y flexibilizó varias restricciones.
Sin embargo, la opinión de los cubanoamericanos sobre la política hacia la Isla no es uniforme.
El mismo estudio de FIU que encontró un 55% de respaldo al embargo mostró también apoyo mayoritario a determinadas formas de intercambio con Cuba: un 61% favorecía la venta de alimentos y un 69% la venta de medicamentos.
Por ello, los datos apuntan más a una combinación de respaldo a las sanciones contra el régimen y apertura a ciertas medidas dirigidas a la población cubana que a un rechazo absoluto de cualquier relación con la Isla.
Voto cubano en Florida ante una candidata socialista
Nixon es representante estatal por Jacksonville y miembro de Democratic Socialists of America (DSA), organización vinculada al ala socialista de la política estadounidense.
Su victoria fue inesperada. Nixon derrotó en las primarias demócratas al teniente coronel retirado Alexander Vindman por casi 12 puntos porcentuales, pese a disponer de muchos menos recursos económicos.
Vindman había conseguido aproximadamente 16,3 millones de dólares para su campaña, frente a cerca de un millón recaudado por Nixon. Hasta julio, Vindman había gastado unos nueve millones, mientras Nixon había desembolsado poco más de 700.000 dólares, según Fox News.
Su combinación de posiciones (pertenencia a DSA, propuestas económicas situadas a la izquierda del Partido Demócrata y disposición a reconsiderar el embargo) probablemente dará a los republicanos argumentos para dirigir su campaña hacia los cubanos y otros votantes latinoamericanos de Florida.
La relevancia de Cuba en ese electorado quedó reflejada también en la encuesta de FIU de 2024. El 55% de los cubanoamericanos registrados como votantes se identificaba con el Partido Republicano, mientras que Donald Trump alcanzaba un 68% de intención de voto entre los electores cubanoamericanos probables de Miami-Dade.
Ashley Moody enfrentará a Nixon por el Senado de Florida
Nixon tendrá ahora una prueba mucho más complicada en las elecciones generales: enfrentarse a la senadora republicana Ashley Moody, quien ganó la nominación de su partido para conservar el escaño que ocupa actualmente.
Moody llegó al Senado después de ser designada para sustituir a Marco Rubio, quien dejó el puesto tras incorporarse a la administración de Donald Trump.
Florida se ha desplazado considerablemente hacia los republicanos en los últimos ciclos electorales, por lo que Nixon afrontará una carrera difícil a nivel estatal.
Precisamente por eso, su posición sobre Cuba puede adquirir una importancia mayor de la habitual.
Mientras Nixon plantea la posibilidad de volver al acercamiento de la era Obama e incluso estudiar el levantamiento del embargo, una mayoría del 55% de los cubanoamericanos consultados por FIU en Miami-Dade seguía defendiendo su mantenimiento en la última encuesta disponible.
Esa diferencia convierte la política hacia La Habana en uno de los puntos con mayor potencial para marcar distancia entre Nixon y Moody durante la campaña al Senado, especialmente en el sur de Florida, donde el voto cubanoamericano continúa teniendo un peso político considerable.