
El cantante Carlos Manuel Pruneda triunfó en la escena musical cubana de los años 90 y principios de los 2000. Junto a su agrupación “El Clan”, fundada en 1997, su atractivo no se limitaba solo a su música: Su estética distintiva, coreografías contagiosas y el enérgico “tembleque” consolidaron su popularidad en la comunidad timbera cubana.
Antes de crear esta famosa banda, Pruneda formó parte de agrupaciones como Mayohuacán e Irakere, recorriendo escenarios internacionales y nutriéndose de la experiencia de grandes artistas como Rosita Fornés y Chucho Valdés.
Nacido en La Habana en 1973, se mudó a Miami hace más de veinte años. Aunque su carrera no ha alcanzado nuevamente los niveles de fama de su juventud, nunca abandonó la música.
En una reciente entrevista para el canal de YouTube del comediante Robertico, Pruneda compartió: “Cuando dejé Cuba no me importó empezar de cero. Ahora tengo en cuenta a mi familia y mis hijos, pues sé que necesitan de mí y de mi apoyo”.
Desmintiendo la creencia de que Miami es “el cementerio de los artistas”, señaló: “No creo para nada en eso. Eso es algo que han fabricado algunos para justificar sus fallos. Este, en todo caso, es el lugar adonde vienen algunos de los mejores del planeta”.
Actualmente, trabaja nuevamente con antiguos colegas en el proyecto de “Carlos Manuel y su Clan”. Sus últimos lanzamientos musicales, disponibles en su canal de YouTube, incluyen Mujeres bonitas, La bomba y No te preocupes, grabado en Bogotá.
Carlos Manuel Pruneda Macías, originario del Cerro y criado en Alamar, se inició en la música gracias a su padre y su abuelo paterno, quien se dedicaba a la ópera. Más tarde, tomó clases particulares de piano y canto.
Debutó oficialmente como cantante a los 18 años en el teatro Sauto de Matanzas, dirigido por Raúl de la Rosa, y compartió escena con divas como Farah María y Rosita Fornés.
En 1993, alcanzó su primer gran éxito con Carapacho pa’ la jicotea, popularizado por el grupo Mayohuacán. Durante una gira por México en 2003, decidió quedarse fuera de Cuba, cruzando la frontera estadounidense y solicitando asilo en Brownsville, Texas.
“Irme de Cuba fue de todo un poco. Allí no teníamos más nada que hacer. Chocamos con un ‘techo’ y necesitábamos algo nuevo. También vivimos muchas injusticias que nos dañaron”, confesó Pruneda.
Inicialmente, tuvo mucho trabajo en Florida, pero después de un tiempo, le fue difícil grabar un disco, lo que afectó su ascenso. Desmintiendo rumores sobre su fallecimiento y supuestas polémicas con Marc Anthony, aclaró: “Nunca he visto en persona a Marc Anthony ni a Cristina (Saralegui)”.
En 2016, regresó brevemente a Cuba para grabar el videoclip del tema Mi corazón junto a Eddy K y Lenier, y en 2018 grabó Por tu amor con este último.
“Me conocía la gente, mucho, pero los muchachos de 15 y 16 años no sabían quién era. Esa vez pude conocer a mi hijo, que había nacido mucho antes y al cual no pude ver hasta entonces porque tenía prohibida la entrada a Cuba”, relató sobre su retorno.
Carlos Manuel Pruneda continúa su lucha por revivir su carrera musical desde Miami, manteniendo vivo el cariño y la gratitud del público cubano.