
Una evaluación satelital difundida por la NASA calcula que unos 58.870 edificios pudieron quedar dañados o destruidos por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio.
El estudio busca identificar las áreas prioritarias para los equipos de rescate ante la dificultad de inspeccionar cada inmueble sobre el terreno.
El desastre comenzó con un movimiento de magnitud 7,2, seguido 39 segundos después por otro de 7,5. Ambos tuvieron sus epicentros cerca de Yumare y San Felipe. Las ondas alcanzaron la costa central y Caracas, en el terremoto más fuerte registrado en esa región venezolana desde 1900.
Radar satelital mide los cambios en las construcciones
El análisis fue realizado por Corey Scher, del CUNY Graduate Center, y Jamon Van Den Hoek, de la Universidad Estatal de Oregón. Los investigadores utilizaron información del radar Sentinel-1, perteneciente al programa europeo Copernicus.
El equipo examinó dos recorridos del satélite posteriores a los sismos. El primero cubrió la zona próxima a los epicentros durante la noche del 24 de junio.
El segundo registró el área metropolitana de Caracas, incluidos Petare y Antímano, durante la mañana siguiente. Esas observaciones fueron contrastadas con imágenes tomadas antes de la catástrofe.
La técnica detecta pérdidas repentinas de coherencia en la superficie. Un edificio entra en la categoría de posible afectación cuando al menos el 50% de su área coincide con señales de cambio.
El umbral fue ajustado para mantener las falsas alarmas por debajo del 1% en lugares con sacudidas leves. Cerca del 75% de la superficie terrestre seleccionada pudo ser evaluada.
La NASA aclaró que los resultados todavía no han sido comprobados mediante inspecciones físicas. El documento “debe leerse como un indicador, no como un censo edificio por edificio”. Las construcciones pequeñas o situadas muy cerca unas de otras también podrían escapar a la resolución del instrumento.
Investigadores de la @NASA calculan que 58,870 edificios fueron dañados o destruidos por los dos terremotos que azotaron el centro y el norte de Venezuela 🇻🇪
📹: Según la evaluación preliminar basada en imágenes de radar del Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea, hay cambios… pic.twitter.com/Q9mDfUu8wB— Fernando Pérez Corona (@ferperezcorona) June 30, 2026
La costa central concentra la mayor destrucción
Las señales más severas aparecen en el litoral central y en el corredor urbano de Caracas. Por separado, Copernicus identificó visualmente 434 edificios derrumbados y otros 1.304 con posibles afectaciones.
Datos citados por Naciones Unidas elevan a 9.868 la cantidad de estructuras dañadas dentro de determinadas zonas examinadas.
Catia la Mar figura entre las localidades más golpeadas, con afectaciones estimadas en el 30% de sus construcciones. En Caraballeda, el cálculo alcanza el 6%. Las urbanizaciones próximas al mar registraron numerosos colapsos de bloques residenciales.
La NASA contradice al régimen venezolano
La proyección de la NASA contrasta con los 855 inmuebles dañados o derrumbados reconocidos hasta el lunes por las autoridades chavistas.
El recuento oficial ha sido divulgado mediante comparecencias sin preguntas de periodistas, mientras el Ministerio de Comunicación restringió temporalmente el acceso de algunos reporteros extranjeros a La Guaira.
El gobierno informó de 1.719 fallecidos, 5.034 heridos y 15.866 personas sin hogar. Registros ciudadanos mantenían a unas 45.000 personas sin localizar, aunque esas bases pueden contener duplicados.
Naciones Unidas estima que hasta 6,8 millones de habitantes podrían sufrir desplazamientos o interrupciones de agua y electricidad.
El Servicio Geológico de Estados Unidos asignó una alerta roja al terremoto de magnitud 7,5. Su modelo PAGER advierte sobre un posible saldo superior a 10.000 muertes, aunque se trata de una proyección automática y no de un balance confirmado. Las primeras estimaciones de Naciones Unidas sitúan los daños materiales cerca de los 5.800 millones de euros.