
Un hombre de Miami fue sentenciado a cinco años de prisión por el delito federal de conspirar para defraudar a Estados Unidos al ocultar más de $20 millones de dólares en cuentas bancarias suizas no declaradas a lo largo de varias décadas, informaron las autoridades federales.
Dan Rotta, ciudadano estadounidense y brasileño, ocultó estos activos entre 1985 y 2020 mediante el uso de decenas de cuentas secretas en cinco bancos suizos, incluidos UBS, Credit Suisse, Bank Bonhôte y Bank Julius Baer, según el Departamento de Justicia de EEUU.
Los fiscales federales indicaron que Rotta utilizó diversas técnicas para ocultar su riqueza, entre ellas estructuras ficticias, un seudónimo y la falsa afirmación de que no era ciudadano de EEUU. Todo ellos para evitar el pago de impuestos al IRS.
A pesar de haber ganado decenas de millones de dólares en ingresos, Rotta no declaró sus activos ni ganancias en sus declaraciones de impuestos, lo que resultó en pérdidas fiscales significativas para el IRS.
En 2008, tras las investigaciones sobre UBS por facilitar la evasión fiscal, Rotta trasladó sus activos a otros bancos. Cuando el IRS comenzó una auditoría en 2011, Rotta afirmó falsamente que los activos eran préstamos o regalos de ciudadanos extranjeros y presentó documentos falsificados para respaldar su versión.
Los fiscales informaron que Rotta siguió controlando las cuentas y utilizó los fondos para mantener su estilo de vida lujoso, moviendo dinero a través de cuentas fiduciarias de abogados para evadir la detección. Además, presentó una petición falsa ante el Tribunal Fiscal de EEUU, negando la propiedad de las cuentas extranjeras y engañando al tribunal con documentos fraudulentos.
En 2017, después de convencer al IRS de que había repago los supuestos préstamos, la agencia revocó sus evaluaciones fiscales, solo para que los investigadores luego descubrieran que los pagos eran fraudulentos y el dinero seguía bajo el control de Rotta.
En 2019, intentó evitar el procesamiento solicitando el programa de divulgación voluntaria del IRS, pero nuevamente proporcionó declaraciones falsas, alegando que los activos pertenecían en su mayoría a otras personas y que los fondos eran regalos no gravables.
El juez del Distrito de EEUU, Rodney Smith, también sentenció a Rotta a tres años de libertad supervisada tras cumplir su condena primaria de cinco años en una prisión federal.
¿Por qué Suiza se considera un paraíso fiscal?
Suiza es considerada un paraíso fiscal debido a varias razones que la han convertido en un destino popular para la evasión fiscal y el lavado de dinero. Algunas de las características que contribuyen a este estatus son:
Secreto bancario: Durante muchos años, Suiza fue conocida por su fuerte protección del secreto bancario. Aunque el país ha adoptado reformas en los últimos años presionado por la comunidad internacional, especialmente para cumplir con los estándares de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) sobre transparencia financiera, sigue siendo un lugar atractivo para quienes buscan ocultar activos y evitar impuestos en otros países.
Impuestos bajos: Suiza tiene un sistema fiscal relativamente favorable en comparación con otros países, lo que la convierte en un destino atractivo para individuos adinerados y corporaciones multinacionales. Aunque las tasas impositivas no son las más bajas del mundo, ofrecen condiciones más ventajosas que en otros países desarrollados.
Sistema financiero estable: Suiza tiene un sistema bancario extremadamente sólido y estable, respaldado por una economía fuerte y una reputación de ser neutral en conflictos internacionales. Esto genera confianza entre los inversores y hace que el país sea visto como un refugio seguro para el dinero.
Facilidad para crear sociedades anónimas: Suiza permite la creación de sociedades anónimas que pueden operar en el país sin tener que revelar públicamente la identidad de los propietarios. Esto facilita el uso de estructuras empresariales para ocultar la verdadera propiedad de los activos.
Acuerdos con otras jurisdicciones fiscales: Suiza tiene acuerdos con otras jurisdicciones que le permiten ofrecer condiciones favorables para la evasión fiscal, sin violar las leyes de otros países. Sin embargo, este tipo de acuerdos ha sido objeto de críticas y presión internacional.