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“Con la comida de mi hija no se juega”: cantante cubana Arlenys Rodríguez protesta en redes en medio de los apagones

Arlenys Rodríguez protesta por los apagones
Arlenys Rodríguez protesta por los apagones. (Captura de pantalla © ARLENYS RODRIGUEZ OFICIAL – YouTube)

La cantante cubana Arlenys Rodríguez Lazo expresó públicamente su indignación por los prolongados apagones que afectan a Cuba y denunció la situación en redes sociales en medio de un creciente malestar ciudadano por la crisis eléctrica.

El mensaje, publicado la noche del viernes en Facebook, se difundió rápidamente y generó miles de reacciones y comentarios de usuarios que comparten la frustración por la falta de electricidad y sus consecuencias en la vida diaria.

La reacción de la artista ocurre pocos días después de una nueva caída del sistema eléctrico nacional que dejó al país sin servicio por más de 48 horas. Los apagones continúan afectando a gran parte del territorio, en un contexto de escasez de combustible, fallas en las termoeléctricas y una infraestructura energética totalmente destruida.

En su publicación, Rodríguez Lazo escribió: “Vamosssssssss hasta cuando este abuso… con la comida de mi hija no se juega… con la vida de los cubanos carajo… somos seres humanos no ratas”. El mensaje refleja la preocupación de muchas familias que temen perder los pocos alimentos que logran conservar en medio de cortes eléctricos prolongados.

El texto de la cantante acumuló en pocas horas miles de “me gusta” y generó cientos de comentarios de apoyo. Para muchos usuarios, el pronunciamiento resulta significativo porque pocas figuras públicas de la Isla critican abiertamente la situación que vive la población.

“Al fin veo un artista cubano levantar la voz. Así se hace campeona”, escribió uno de los usuarios que reaccionó a la publicación. Otros comentarios destacaron que la frustración acumulada ha llevado a muchos ciudadanos a expresar su malestar en redes sociales.

Algunos internautas también cuestionaron las condiciones de vida de los sectores vinculados al poder. “Los hijos de todos ellos están muy bien y felices en sus mansiones, bares y Mipymes con plantas… a ellos no les importa la comida de tu hija ni la de los cubanos”, escribió otro usuario.

Los apagones no solo afectan el descanso o el acceso a servicios básicos. La falta de electricidad también compromete la conservación de alimentos, un problema grave en un país donde la escasez de productos básicos es constante.

“Es un abuso literal. La poca comida se va a echar a perder. Dios tenga misericordia de los cubanos”, comentó otra persona en respuesta a la publicación. El temor a perder alimentos refrigerados se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los cubanos.

En paralelo, en redes sociales han circulado numerosos reportes de cacerolazos y protestas espontáneas en barrios de La Habana durante la noche del viernes y este sábado. Videos difundidos por residentes muestran a vecinos golpeando ollas o gritando consignas mientras permanecen sin electricidad.

Estos episodios reflejan un aumento del descontento popular en medio de una crisis energética que se prolonga desde hace años, más intensificadas en el último mes luego de las sanciones de Estados Unidos, que consideró al régimen cubano una amenaza nacional.

Las redes sociales se han convertido en un espacio clave para visibilizar el malestar de la población. Las publicaciones de artistas, influencers y ciudadanos comunes permiten medir el nivel de frustración de quienes enfrentan apagones cada vez más frecuentes y largos.

El mensaje de Rodríguez Lazo se suma a una creciente ola de críticas públicas sobre las condiciones de vida en la Isla.

1 Comentario

  1. Las palabras de Arlenys Rodríguez son el grito de una madre y de un pueblo cansado de vivir entre apagones y carencias. Y tiene razón en algo esencial: con la comida de un hijo no se juega y los cubanos no somos ratas.

    Pero si vamos a hablar con la verdad completa, también hay que señalar al verdadero responsable de esta asfixia económica: la política de castigo y estrangulamiento contra Cuba, endurecida brutalmente durante el gobierno de Donald Trump.

    Las más de 200 medidas impuestas entonces no fueron contra un gobierno abstracto: fueron diseñadas para golpear la economía, provocar escasez, hambre y desesperación en el pueblo cubano. Es una estrategia declarada de presión para rendir a un país por necesidad.

    Por eso hoy, cuando vemos apagones, falta de combustible o dificultades para llevar comida a la mesa, hay que decirlo sin miedo: no es solo un problema interno, es también el resultado de una política deliberada de asfixia contra un pueblo que se niega a rendirse.

    Porque lo que algunos llaman “presión”, en la vida real significa niños, madres y familias pagando el precio de una guerra económica.

    Y aun así, Cuba resiste. Porque este pueblo ha demostrado muchas veces que ni el hambre ni el castigo lo harán renunciar a su dignidad ni a su soberanía.

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