Comisionados de Miami-Dade rechazaron esta semana la reactivación del Programa de Reunificación Familiar para Cubanos, conocido como Parole, por ser contrario a las medidas migratorias emitidas en la administración de Donald Trump.
Esta negativa desecha por completo la iniciativa en la materia presentada por las demócratas Donna Shalala y Debbie Mucarsel-Powell, que planteada concluir solicitudes iniciadas antes de la suspensión en 2017 y aceptar nuevas.
Nuevo Herald informó que solo la comisionada Daniella Levine Cava defendió el proyecto al señalar que su reactivación se trata de un asunto de importancia para las familias beneficiarias que buscan refugio al escapar del régimen comunista.
Por la falta de apoyo, Lavine Cava propuso a los comisionados que la ley Mucarsel-Powell sea votada en otra ocasión, pero el demócrata Audrey Edmonson pidió desaparecerla por completo.
A esta idea se le sumó el republicano Esteban Bovo Jr., hijo de un veterano de la invasión de Bahía de Cochinos, quien dijo que la iniciativa “da una bofetada a la política de Washington”.
La suspensión del Parole para una revisión, que ya lleva dos años, afecta a miles de cubanos que se encuentran recluidos en centros migratorios por falta de documentos y no pueden reunirse con sus familiares residentes o naturalizados en Estados Unidos.
Una de las razones por el que fue paralizado el programa antes de la suspensión fue la falta de personal en la embajada de EEUU en La Habana, debido a que un 60 por ciento abandonó la Isla por un ataque con ondas sónicas.
Por ello, en la iniciativa desechada se proponía que las entrevistas para solicitantes en La Habana se realicen por medio de videoconferencia en la sede diplomática.
También se pedía que el gobierno estadounidense inicie el proceso de nuevas solicitudes en un plazo de 30 días, tras la aprobación de la normativa; además se planteaba un lapso de 60 días para concretar las solicitudes interrumpidas.
Murcasel-Powell empezó a trabajar en la iniciativa tras escuchar a miles de cubanos electores que pagaron los honorarios exigidos mediante el programa y ahora tienen a muchos familiares varados en los centros de detención para migrantes.
Además de la suspensión del Parole para cubanos, la Casa Blanca también ordenó finalizar un programa similar que permitía a migrantes de Haití reunirse con sus familias y otro con las mismas características vinculado a filipinos que combatieron en la Segunda Guerra Mundial.
Es muy facil suspendenderlo y ya, sin tener en cuenta la necesidad que tenemos personas de tercera edad de tener a un hijo cerca para su ayuda y compañia. Y donde están los cientos de dollares que pagamos por la reclamación del Parole tambien se van a quedar con el??