
En medio de una de las peores crisis energéticas de los últimos años, los apagones se han convertido en un símbolo del descontento en Cuba. Michel E. Torres Corona, conocido por su programa oficialista Con Filo, ha expresado su frustración en redes sociales al señalar que estos cortes de electricidad son solo un síntoma de un mal mayor.
En su publicación, Torres se refiere a los apagones como un reflejo de la incapacidad del Estado para resolver los problemas estructurales que afectan al pueblo cubano. Sin embargo, su reflexión fue fuertemente criticada por otro “más revolucionario”: el médico y agente de la seguridad del Estado, Ernesto Cordoví.
El conductor, lejos de ceder al pesimismo, argumenta que la situación de los apagones es solo uno de los muchos problemas derivados de un sistema que no parece poder avanzar. “Me molesta el apagón y me molesta que no tengamos sentido del momento histórico, sentido de la urgencia”, escribe Torres, quien hace un llamado a la acción.
En sus palabras, la Revolución cubana está atrapada en un marasmo, inmóvil frente a los desafíos del presente. Este malestar se suma a su crítica hacia aquellos que desde el extranjero critican sin comprender la complejidad del proceso cubano, y a quienes, según él, no enfrentan los sacrificios que exige la situación.
Uno de los puntos más contundentes de la publicación de Torres es su señalamiento a la creciente desigualdad dentro de Cuba. “Me molesta que mientras peor se va poniendo ‘la cosa’, los ‘nuevos ricos’ parezcan ganar más y más”, denuncia. A pesar de los apagones y las dificultades económicas que enfrenta la mayoría de la población, algunos sectores de la sociedad cubana parecen prosperar, lo que crea un abismo entre la élite y las clases populares.
Lo que sigue es una reflexión amarga sobre la actualidad cubana. En su discurso, Torres señala la contradicción entre aquellos que defienden la Revolución, pero no están dispuestos a hacer los sacrificios necesarios para que el proceso avance.
Debate con Ernesto Cordoví
La publicación de Torres generó una serie de reacciones encontradas. Personalidades como Ernesto Cordoví se sumaron al debate, defendiendo la importancia del proceso revolucionario y justificando los sacrificios que hoy se exigen al pueblo cubano.
Cordoví expresó que la frustración de Torres podría ser comprensible, pero subrayó que el proceso de transformación en Cuba no puede ser entendido sin reconocer las dificultades que este implica.
“Cuando entiendas que es una sola vida y que unos han decidido defender lo que tienen y otros defender lo que tienen otros sin tener nada, entonces conocerás un poco más el proceso…”, escribió Cordoví, sugiriendo que la situación del país es el resultado de un contexto histórico más complejo.
Torres no se amedrentó ante las palabras de Cordoví y le respondió con vehemencia, defendiendo su posición. “Si todo cubano hubiera pensado en sí más que en el bienestar colectivo, no hubiera habido Martí, no hubiera habido Fidel…”, expresó Torres, señalando que la lucha por la justicia social en Cuba debería ser una causa colectiva y no una defensa de privilegios individuales.
Otros como el periodista Alberto Arego indican que todo se trata de fingir descontento para que sirva como una válvula de escape. Recientemente, el cantautor Israel Rojas, conocido por su afinidad al régimen comunista, también publicó su malestar por los apagones. “La orden de aparentar molestias con las crisis en Cuba, ha sido dada. Ambos fingen molestias”, dijo Arego.