
Estados Unidos incrementó desde el 4 de febrero de 2026 sus vuelos militares de inteligencia cerca de Cuba, según un análisis de CNN basado en datos públicos de aviación.
La Marina y la Fuerza Aérea estadounidenses habrían realizado al menos 25 misiones de vigilancia alrededor de la isla, principalmente frente a La Habana y Santiago de Cuba, en medio de un endurecimiento del discurso de Donald Trump contra el régimen comunista y de una mayor presión política desde Washington.
Las operaciones fueron detectadas durante un periodo de casi cuatro meses y algunas aeronaves llegaron a volar a unas 40 millas de la costa cubana. Dicha distancia las coloca en una posición útil para recopilar información.
El reporte destaca que este tipo de vuelos visibles era poco común en esa zona antes de febrero, lo que convierte el aumento en una señal relevante dentro del actual escenario de tensión bilateral.
Entre las aeronaves identificadas figuran los P-8A Poseidon, utilizados para patrullaje marítimo, vigilancia y reconocimiento. También aparecen aviones RC-135V Rivet Joint, especializados en inteligencia de señales, y drones MQ-4C Triton, diseñados para vigilancia de gran altitud.
La combinación de estos medios apunta a una operación de observación con capacidades diversas, desde monitoreo marítimo hasta interceptación de señales.
CNN señaló que el incremento no solo llama la atención por la cantidad de vuelos, sino también por el momento en que ocurre.
Semanas antes del repunte, Trump compartió en Truth Social un comentario del colaborador de Fox News Marc Thiessen, quien afirmó que el mandatario visitaría una “La Habana libre” antes de dejar el cargo. Poco después, la administración ordenó un bloqueo petrolero contra la isla.
Washington amplió su régimen de sanciones contra Cuba y sostuvo que el gobierno comunista representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Después de ocuparse de los casos de Venezuela e Irán, Trump ha asegurado que Cuba sería la siguiente.
CNN comparó el comportamiento observado cerca de Cuba con patrones registrados antes de operaciones de Estados Unidos en Venezuela e Irán.
En el caso venezolano, Trump anunció el 2 de septiembre de 2025 un primer ataque contra una presunta embarcación vinculada al narcotráfico en el Caribe. En ese momento, acusó al entonces gobernante Nicolás Maduro de delitos graves, incluidos narcotráfico y actos de violencia.
Una semana después de ese anuncio comenzaron vuelos de vigilancia visibles frente a las costas venezolanas. Según el análisis citado, esas operaciones se mantuvieron, con interrupciones en octubre y noviembre, hasta los días previos a la captura de Maduro en su residencia en Caracas.
La comparación sugiere que la vigilancia aérea pública puede anteceder fases de presión mayor o movimientos operativos.
En Irán, el patrón fue más amplio. Aviones y drones estadounidenses de inteligencia vigilaron de forma visible la costa sur iraní antes de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel.
Algunos de los modelos ahora detectados cerca de Cuba, como el P-8A Poseidon, el RC-135V Rivet Joint y el MQ-4C Triton, también operaron en ese escenario. El uso de aeronaves similares refuerza el interés del reporte en comparar precedentes recientes.
El caso cubano, se diferencia porque el repunte es reciente y se aparta de los patrones históricos de despliegue de estas aeronaves.
Aunque Estados Unidos ha usado esos medios desde inicios de 2025 en zonas como Ucrania, la península coreana y la frontera occidental de Rusia, su presencia cerca de Cuba no había mostrado una actividad visible de esta magnitud en los meses anteriores.
Todos los vuelos señalados fueron rastreados mediante plataformas abiertas como Flightradar24 o ADS-B Exchange. En varios casos, las trayectorias circularon en redes sociales como X, Discord y otros espacios digitales.
CNN plantea que esas aeronaves pueden ocultar su presencia apagando sus balizas, por lo que su visibilidad alimenta la pregunta de si Washington busca enviar un mensaje político y de intimidación a La Habana.