
El principal negocio de ventas online del régimen castrista, SuperMarket23, anunció una suspensión temporal de su servicio en la mayoría del país, a causa del desabastecimiento de combustible.
“Para garantizar la calidad del servicio y los tiempos de entrega, hemos limitado temporalmente los nuevos pedidos a algunas provincias”, dice un mensaje en la página web de esta tienda que comercializa productos de primera necesidad y alimentos mediante precios en dólares y con entregas a domicilio.
SuperMarket23 solo mantiene su funcionamiento normal en La Habana, Isla de la Juventud y el municipio cabecera de Pinar del Río. La tienda ha establecido un sistema de entrega gratuita en cuatro horas dentro de los 15 municipios de la capital cubana, especialmente en bodegones autorizados.
Fuentes cercanas al negocio explicaron al Diario de Cuba que la plataforma ha tenido dificultades para realizar entregas largas debido a la escasez de petróleo para alimentar los camiones de reparto. Los vehículos eléctricos, utilizados en La Habana, no pueden cubrir las entregas a otras provincias, lo que ha obligado a la empresa a reducir su alcance.
El problema de escasez de combustible no es nuevo para SuperMarket23. En 2023, durante otra crisis de combustible en la Isla, el servicio también se vio afectado, impactando a varias provincias como Santiago de Cuba, Granma, Camagüey, Holguín, Las Tunas, Sancti Spíritus, Guantánamo, Cienfuegos y Villa Clara.
Este tipo de negocios, que surgieron para captar divisas de los emigrados cubanos que envían productos a sus familias en la Isla, enfrenta ahora una crisis adicional en medio de una severa escasez de productos esenciales.
La crítica escasez de combustible es resultado de una orden ejecutiva emitida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La medida establece aranceles adicionales a países que surtan de petróleo a la Isla.
El argumento de esa orden se centra en la necesidad de limitar las acciones del castrismo por ser una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de EEUU, al tener vínculos con países y organizaciones consideradas hostiles por Washington, así como de facilitar actividades que, según el texto, amenazan la estabilidad regional.
Ante esa situación, México cesó los envíos de crudo a fin de evitar nuevos impuestos a sus productos comercializados en EEUU. Respecto a Venezuela, quien era el principal proveedor de petróleo para la Isla, los traslados de barriles se suspendieron desde la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.