
Decenas de cubanos protagonizaron largas filas y momentos de tensión frente a una sucursal del Banco Metropolitano en La Habana Vieja para intentar retirar dinero en efectivo de sus cuentas, en un nuevo reflejo de la crisis de liquidez que afecta al sistema bancario de la isla.
Un video difundido en redes sociales muestra a personas esperando desde la madrugada bajo el sol, sin certeza de que podrán acceder a su propio salario.
Las imágenes fueron publicadas por el perfil de Facebook Plácido Pasillo y corresponden a la sucursal ubicada en la esquina de O’Reilly y Compostela, una de las más concurridas de la capital.
En la grabación se observan aglomeraciones, discusiones entre clientes y el descontento de quienes llevaban horas esperando para ser atendidos.
“Miren cómo está la situación del banco, del salario, del dinero en Cuba. Tienen a la población fuera del banco cogiendo sol, casi va a llover, sin comer nada, sin agua, la gente marcando desde la madrugada, súper alterados”, escribió el autor del video para acompañar las imágenes.
También denunció irregularidades en la entrega de turnos, la presencia de personas que revenden espacios en la fila y casos de clientes que, según afirmó, reciben atención preferencial.
La falta de efectivo se ha convertido en uno de los principales problemas económicos del país. Desde que el Gobierno impulsó el proceso de bancarización en 2023, la mayor parte de los salarios y pensiones se deposita directamente en tarjetas bancarias.
Sin embargo, numerosos clientes denuncian que las sucursales y los cajeros automáticos carecen de suficiente dinero para responder a la demanda, por lo que disponer del efectivo se ha vuelto cada vez más difícil.
Medios independientes como Periódico Cubano han informado que esta situación no solo afecta a quienes cobran su salario. Comerciantes privados también enfrentan problemas porque muchos proveedores exigen pagos en efectivo o en divisas, mientras los bancos limitan las extracciones.
Como resultado, numerosos negocios prefieren no aceptar transferencias electrónicas, ya que posteriormente no pueden retirar el dinero para comprar mercancías o adquirir dólares en el mercado informal.
La escasez de divisas también ha fortalecido ese mercado paralelo. Ante la dificultad para comprar dólares en los canales oficiales y retirar efectivo de los bancos, la cotización de la moneda estadounidense ha quedado prácticamente determinada por la oferta y la demanda entre particulares, llevando su precio a niveles impagables.
En la práctica, el mercado informal se ha convertido en la principal referencia para el valor del dólar y del euro dentro de la isla, muy por encima de las tasas oficiales.
Los problemas en la sucursal de O’Reilly no son nuevos. En junio, clientes denunciaron que los cajeros automáticos fueron desactivados mientras decenas de personas permanecían haciendo fila.
Ese mismo mes, la entidad redujo el monto máximo permitido por extracción de 5.000 a 3.000 pesos cubanos y suspendió de forma indefinida las citas gestionadas mediante las plataformas MiTurno y Ticket, alegando afectaciones provocadas por los apagones.
Las medidas anunciadas posteriormente por el Gobierno, entre ellas un paquete de reformas económicas que contempla cambios en el sistema bancario y la apertura a nuevas formas de gestión financiera, todavía no han resuelto la falta de liquidez que enfrentan los ciudadanos.
Mientras tanto, miles de cubanos continúan dependiendo de largas filas para intentar retirar un dinero que ya les pertenece, en un contexto marcado por la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y una creciente escasez tanto de pesos cubanos en efectivo como de dólares estadounidenses.