
El embajador de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, ha afirmado que el sistema cubano está llegando a su fin, y aunque la diplomacia avanza a su propio ritmo, las decisiones de la administración de Donald Trump buscan acelerar la caída del régimen. Por lo tanto, en el 2026 tendría que haber un cambio de régimen en Cuba.
El diplomático describió la situación en Cuba como insostenible, con un régimen que se enfrenta a una creciente crisis económica y energética, así como a una creciente falta de apoyo de sus aliados tradicionales, como Venezuela y Rusia. La pregunta que queda en el aire es cuánto tiempo más se les dará a las autoridades cubanas para llegar a un acuerdo.
En cuanto a la pregunta sobre cuánto tiempo le dará EEUU al régimen cubano para negociar, Hammer resaltó que la diplomacia tiene su propio ritmo, pero que actualmente se está intentando acelerar el proceso.
Si en las próximas semanas no se logran avances, EEUU podría optar por un plan alternativo. La paciencia es clave, pero la presión sobre el régimen cubano también es fundamental, y esa presión está siendo aplicada en este momento.
En sus declaraciones a Telemundo 51, Hammer destacó que la crisis energética en la isla es una de las principales preocupaciones. La escasez de electricidad, junto con el aumento de la inseguridad, está afectando a la vida diaria de los cubanos y afectando el turismo, lo que a su vez agrava la situación económica.
A pesar de esto, subrayó que las sanciones estadounidenses no están diseñadas para perjudicar a la población cubana, sino para debilitar el aparato represivo del gobierno cubano.
Los cubanos, especialmente aquellos con quienes Hammer ha hablado en sus visitas, sienten que “la revolución ha fracasado”. Este sentimiento ha crecido con los años debido a las condiciones económicas cada vez más difíciles, especialmente la falta de electricidad.
De acuerdo con el embajador, la caída del régimen no es una cuestión de “si”, sino de “cuándo”, y se estima que en 2026 podría haber un cambio significativo. Sin embargo, el proceso de transición sigue siendo incierto.
El “cómo” se dará ese cambio también fue un tema importante en la conversación. Hammer mencionó que hay negociaciones en curso con algunos altos funcionarios dentro del régimen cubano, pero no todos en la cúpula están al tanto de estos diálogos.
Comparó la situación con lo sucedido en Venezuela, donde algunas figuras clave del régimen jugaron un papel importante en el proceso de transición. Sin embargo, evitó mencionar si surgiría una figura similar a Delcy Rodríguez en Cuba y quién sería.
El embajador también señaló que la postura de la administración de Trump no se limita únicamente a Cuba, sino que forma parte de un enfoque regional más amplio para América Latina y el Caribe. En este contexto, Cuba es una pieza clave para la seguridad nacional de EEUU.
Hammer dejó claro que el compromiso de la administración Trump con el pueblo cubano es firme y que el objetivo es un cambio pacífico en la Isla. Además, mencionó la ayuda humanitaria que EEUU ha ofrecido a los cubanos más afectados por los desastres naturales, como los seis millones recientemente anunciados para asistencia en las provincias de Cuba.
La situación para los funcionarios estadounidenses en Cuba también sigue siendo tensa. Hammer y su equipo han sido objeto de amenazas en varias ocasiones. A pesar de las constantes amenazas, las autoridades cubanas no permiten que los diplomáticos estadounidenses se reúnan con oficiales del gobierno cubano, lo que refleja la falta de apertura y la actitud represiva del régimen.
Con respecto a la situación comparada con los años 90, Hammer explicó que la ayuda externa, como la que provenía de la Unión Soviética y Venezuela, ya no existe. Esto ha dejado al régimen cubano más aislado y vulnerable.
Las fuentes de ingresos, como el petróleo venezolano, han desaparecido, lo que ha empeorado aún más la crisis. La única opción que queda para el régimen es hacer concesiones políticas o continuar con un modelo que está claramente fallando, lo que solo prolongaría la agonía del sistema.
El embajador concluyó su intervención destacando que el régimen cubano no tiene más opción que negociar. El pueblo cubano, a pesar de las amenazas y represalias, está exigiendo un cambio.