
Cuba registró 136.214 defunciones durante 2025, un incremento de 8.116 fallecimientos respecto al año anterior, en medio de una profunda crisis económica, el deterioro de los servicios sanitarios y un acelerado envejecimiento poblacional. Las cifras representan un aumento del 6,3% y confirman el agravamiento de la situación demográfica del país.
Según los datos divulgados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), en 2024 ocurrieron 128.098 muertes. El nuevo balance refleja una tendencia preocupante en una nación donde los fallecimientos prácticamente duplican los nacimientos.
La Habana, Santiago de Cuba y Holguín encabezan las defunciones
La Habana concentró la mayor cantidad de fallecimientos, con 29.646 casos. Le siguieron Santiago de Cuba, con 12.431, y Holguín, con 12.175. Estas tres provincias acumularon cerca del 40% de las muertes registradas en el territorio nacional.
En contraste, Mayabeque reportó 4.624 defunciones, Cienfuegos contabilizó 4.801 y Ciego de Ávila registró 4.970. Estas diferencias corresponden a cifras absolutas y no necesariamente indican mayores riesgos de mortalidad, pues también dependen de la población de cada territorio.
A escala municipal, Santiago de Cuba encabezó las estadísticas con 6.677 fallecimientos, mientras que la Ciénaga de Zapata registró apenas 55. Los datos aparecen desglosados en el informe Indicadores Demográficos de Cuba y sus territorios, 2025.
Crisis sanitaria y envejecimiento agravan el panorama
El incremento de las defunciones coincide con el deterioro de las condiciones de vida y las dificultades para acceder a servicios médicos. Sin embargo, las cifras generales no permiten determinar qué proporción de las muertes está directamente relacionada con esas carencias.
Como informó anteriormente Periódico Cubano, las autoridades reconocieron que más de 100.000 pacientes permanecían sin acceso a intervenciones quirúrgicas debido a la escasez de medicamentos, materiales e insumos hospitalarios.
El medio también documentó las limitaciones de los hospitales ante la crisis energética, una situación que amenaza la continuidad de tratamientos y el funcionamiento de servicios esenciales.
A estos problemas se suma el envejecimiento poblacional. Al cierre de 2025, el 26,7% de los habitantes tenía 60 años o más, una proporción que aumenta la demanda de atención sanitaria y asistencia social.
Cuba registra casi dos fallecimientos por cada nacimiento
El desequilibrio demográfico resulta todavía más evidente al comparar las muertes con los nacimientos. Durante 2025 nacieron 68.064 niños, frente a 136.214 fallecimientos, lo que dejó un saldo natural negativo de 68.150 personas.
La emigración profundiza esta contracción. Como reportó Periódico Cubano, el país perdió 313.414 habitantes durante 2025 y cerró el año con una población efectiva de 9.434.593 personas.
El panorama plantea nuevos desafíos para las autoridades cubanas, que enfrentan el aumento de la población dependiente, la reducción de la fuerza laboral y un sistema sanitario con graves limitaciones. La recuperación de los servicios públicos y la protección de los adultos mayores siguen siendo asuntos pendientes.