
El boxeo cubano vivió uno de sus peores episodios en la historia de los campeonatos mundiales de este deporte. La delegación regresará a la isla únicamente con tres medallas de bronce y sin finalistas, una situación que no había ocurrido desde su debut en 1974.
La actual edición, con sede en la ciudad inglesa de Liverpool, registró la derrota de tres cubanos en semifinales, uno de ellos fue Julio Cesar La Cruz, quien era favorito en su categoría para llevarse la primera posición.
La Cruz, cinco veces campeón mundial y doble monarca olímpico, perdió ante el kazajo Aibek Oralbay en la categoría de los +90 kg. Al final de la pelea, los jueces coincidieron en que hubo una clara superioridad por parte del asiático.
En la división de los 50 kg, Alejandro Claro también sucumbió en semifinales ante el kazajo Sanzhar Tashkenbay. El antillano, quien ya había asegurado el bronce tras vencer al turco Samet Gumus en cuartos de final, no pudo ante el orden táctico y la contundencia de su rival.
Finalmente, la tercera derrota llegó con Erislandy Álvarez, quien en los 65 kg perdió ante el brasileño Yuri Falcão. Álvarez, que mostró coraje y buen desplazamiento, no pudo ante el ritmo más efectivo del suramericano.
Este retroceso se suma a una serie de resultados desalentadores en competencias recientes, como en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde Cuba solo logró una medalla de oro y una de bronce.
A los rings de la capital francesa, arribaron cinco pugilistas cubanos, pero solo Erislandy Álvarez ganó oro en los 63,5 kg, mientras que Arlen López obtuvo bronce en la categoría de los 80 kg.
En el mundial pasado, celebrada en 2023, Cuba finalizó en la cuarta posición del medallero con una de oro, tres de plata y dos bronces. En esta ocasión, el único primer lugar de la Isla fue para Yoenlis Hernández en los 75 kg.
En noviembre del año pasado, El equipo cubano de boxeo que asistió al Mundial Juvenil, realizado en Budva, Montenegro, se fue sin medallas de oro. Los pugilistas que representan al Inder solo pudieron alcanzar dos preseas plateadas, que fueron a manos de Yojander Fuentes y David Manuel Espinosa.
Este panorama se enmarca en una nueva era del boxeo amateur, tras la ruptura de relaciones entre el Comité Olímpico Internacional (COI) y la Asociación Internacional de Boxeo (IBA), que llevó a la creación de la organización World Boxing como responsable de los mundiales.