El gobierno cubano ya no tiene límites en su afán por atraer más turistas a la isla y ahora abre el “refugio de vida silvestre más interesante y exótico de Cuba” a un sendero que puede ser visitado por los extranjeros que paguen.
De tal forma, se descuidará e inquietará a la flora y la fauna existente en Monte Cabaniguán, al sur de la provincia de Las Tunas y que ocupa un área de 14 mil 500 hectáreas, según explica la prensa estatal cubana.
Entre los principales atractivos que promociona la nueva oferta turística está el avistamiento de manglares y esteros donde se encuentra la mayor reserva del mundo de cocodrilo acutus, conocido también como cocodrilo americano, cocodrilo aguja o cocodrilo narigudo.
Además del acutus, es muy factible observar las aves acuáticas sevilla, corúa, coco, marbella y flamenco rosado, así como también las aves endémicas terrestres (tocororo y carpintero churroso), entre otras.
Según el doctor Manuel Alonso Tabet, biólogo principal de la reserva natural, todo se ha tenido en cuenta para combinar la ciencia, la naturaleza y el turismo.
Entre las edificaciones que se erigen en la zona están un ranchón, un hotel que amplíe las capacidades de habitaciones, y el acondicionamiento de sitios de avistamiento de aves y otras especies que conviven en los manglares.