
La edición 26 de los Latin Grammy dejó una noche especialmente significativa para Cuba, que conquistó tres codiciados premios, logrando hacerse sentir en varias de las categorías más competitivas del evento celebrado en Las Vegas.
Aunque la ceremonia estuvo dominada por grandes figuras del mercado urbano y alternativo latinoamericano, tres artistas de la Isla consiguieron llevarse a casa un gramófono dorado, demostrando nuevamente la vitalidad y diversidad de la creación musical cubana en el escenario global.
Uno de los momentos más emotivos llegó desde el universo del jazz latino, donde el pianista Chucho Valdés, acompañado del Royal Quartet, se llevó el premio a Mejor Álbum de Jazz Latino por Cuba & Beyond. Esta propuesta, que fusiona tradición, modernidad y maestría técnica, se posicionó entre las favoritas de la crítica desde el anuncio de las nominaciones.
El nuevo reconocimiento amplía el ya extenso legado del músico cubano, considerado uno de los grandes embajadores del jazz afrocubano en el mundo. Desde 1979 hasta la fecha, suma 14 Grammy entre ediciones anglosajonas y latinas.
También el cubano César Orozco fue protagonista en esta jornada. Orozco venció en la categoría de Mejor Arreglo con su obra Camaleón. El antillano destacó en un apartado que suele reunir a algunos de los compositores más sofisticados del circuito latino. Su victoria refuerza la presencia de la diáspora cubana en géneros y espacios musicales de alta especialización.
Además, la emblemática Gloria Estefan obtuvo el premio a Mejor Álbum Tropical Tradicional por su producción Raíces. El galardón marca un nuevo hito en la carrera de la artista cubana, quien suma su cuarto premio en esta ceremonia y otros 4 Grammy de la Academia de Grabación estadounidense, confirmando su vigencia en una industria donde mantenerse en la cima es cada vez más desafiante.
La edición 2025 de los Latin Grammy estuvo marcada por una amplia diversidad de estilos y por la consolidación de tendencias como el pop alternativo y la música urbana. Aun así, los triunfos cubanos lograron sobresalir al reivindicar géneros profundamente ligados a la identidad cultural de la Mayor de las Antillas y su diáspora.
De manera general, el fenómeno Bad Bunny arrasó con cinco premios, incluyendo Álbum del Año con DeBÍ TiRAR MÁs FOToS. Mientras, CA7RIEL & Paco Amoroso, de Argentina, también archivaron cinco galardones, destacándose en categorías de música alternativa y pop.
Por su parte, el destacado músico mexicano Edgar Barrera, radicado en Estados Unidos, ganó tres premios en la noche, incluyendo Compositor del Año, llevando su total de Latin Grammy a 29.
Honestamente, luego de saber Bad Bunny ganó 5 premios, si yo fuera artista nominado diría a la Academia como Hatuey cuando le ofrecieron ir al cielo ” yo no quiero estar donde va esa gente”