
La noticia sobre una posible muerte o grave deterioro de Raúl Castro han colocado nuevamente bajo atención el futuro inmediato del régimen y la posición de Miguel Díaz-Canel ante la creciente presión de Estados Unidos.
En medio de ese escenario, un mercado abierto en Polymarket llegó a mostrar aproximadamente un 60% de probabilidad de que el Gobierno federal estadounidense presente cargos criminales contra Díaz-Canel antes del 31 de diciembre de 2026.
Hasta el momento, La Habana no ha confirmado el fallecimiento del general de 95 años. Los reportes disponibles sostienen que Raúl Castro estaría en estado grave tras sufrir un posible accidente cerebrovascular, pero la información no ha podido ser verificada de manera independiente.
La incertidumbre sobre la salud del exgobernante aumenta el interés por una pregunta más amplia: qué ocurriría con Díaz-Canel si desaparece la figura que durante años ha funcionado como principal garante político, militar y familiar de la continuidad del sistema.
Apostadores anticipan posibles cargos antes de finalizar 2026
El mercado disponible en Polymarket pregunta si Estados Unidos acusará formalmente o anunciará una imputación penal contra Díaz-Canel antes de las 11:59 p.m. del próximo 31 de diciembre.
Al cierre de esta información, la página mostraba una probabilidad fluctuante cercana al 59% o 60%. El evento acumulaba aproximadamente 94.400 dólares en operaciones, mientras que el contrato correspondiente al cierre de 2026 concentraba unos 40.300 dólares.
La cifra, sin embargo, no proviene del Departamento de Justicia ni constituye una evaluación oficial del Gobierno estadounidense. Polymarket es una plataforma donde los usuarios compran y venden contratos vinculados a acontecimientos futuros.
Una participación del “Sí” valorada en 60 centavos suele interpretarse como una probabilidad implícita del 60%. Si el hecho ocurre, el contrato ganador paga un dólar; si no sucede, pierde su valor. No es la primera vez que el futuro del gobernante cubano aparece en esa plataforma. En abril, las apuestas sobre una posible salida de Díaz-Canel antes de terminar 2026 se acercaron al millón de dólares.
El porcentaje debe interpretarse con cautela
Aunque el 60% resulta llamativo, el mercado presenta una liquidez muy reducida y una separación considerable entre las ofertas disponibles para las opciones “Sí” y “No”.
Esa situación permite que unas pocas operaciones alteren notablemente el porcentaje. Otras secciones de la propia plataforma llegaron a mostrar simultáneamente cifras cercanas al 34% o 37%, mientras la página principal situaba el indicador alrededor del 60%.
La diferencia revela que no existe una valoración estable ni un consenso suficientemente amplio entre los apostadores. Por tanto, el mercado refleja especulación e interés alrededor del futuro de Díaz-Canel, pero no demuestra que Washington esté preparando una acusación inminente.
La acusación contra Raúl Castro cambió el escenario
La posibilidad de procesar a integrantes de la cúpula cubana dejó de ser una simple hipótesis el pasado 20 de mayo, cuando el Departamento de Justicia reveló una acusación contra Raúl Castro y otros cinco miembros del aparato militar por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
El expediente incluye cargos de conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato. En el ataque murieron Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
La acusación federal contra Raúl Castro demostró que la ofensiva estadounidense había superado el terreno de las sanciones y declaraciones políticas. El Departamento de Justicia presentó el caso como la primera acusación en casi siete décadas contra una figura de alto nivel del régimen cubano por acciones violentas que provocaron la muerte de ciudadanos estadounidenses.
Si Raúl Castro falleciera, la causa penal personal contra él no podría avanzar hasta un juicio. Eso no trasladaría automáticamente ninguna responsabilidad criminal a Díaz-Canel, pues una eventual imputación contra el actual gobernante necesitaría hechos, pruebas y fundamentos jurídicos propios.
No existe evidencia pública de que el Departamento de Justicia pretenda sustituir un caso por otro. No obstante, la desaparición de Raúl dejaría a Díaz-Canel como el rostro más visible de un sistema que Washington ya ha colocado bajo una fuerte ofensiva política, económica y judicial.
Fiscales estadounidenses examinan posibles casos
Antes de la imputación contra Raúl Castro, reportes de prensa revelaron que la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida había creado un grupo de trabajo con fiscales y representantes del FBI, la DEA y el Departamento del Tesoro.
El objetivo sería examinar posibles causas contra dirigentes del Gobierno y del Partido Comunista de Cuba. Los nombres de todos los investigados y los posibles delitos no han sido divulgados.
Hasta ahora tampoco se ha confirmado que Díaz-Canel sea objeto de una investigación penal específica o que fiscales hayan presentado pruebas contra él ante un gran jurado.
Sin embargo, Washington ya adoptó medidas dirigidas personalmente contra el gobernante. El 4 de junio, la Oficina de Control de Activos Extranjeros incluyó a Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta Peraza, su hijastro Manuel Anido Cuesta y varios integrantes de la familia Castro en su lista de personas sancionadas.
Las designaciones fueron posteriormente incorporadas al Registro Federal. Periódico Cubano explicó que la publicación consolidó las sanciones contra Díaz-Canel y Lis Cuesta, pero no añadió nuevas penalizaciones.
La medida implica el bloqueo de los bienes que puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y restricciones para realizar operaciones con ciudadanos o empresas de ese país. Una sanción administrativa, sin embargo, no equivale a una imputación criminal.
Díaz-Canel habla abiertamente de una posible captura
El propio Díaz-Canel se refirió recientemente a la posibilidad de enfrentar una operación estadounidense similar a la ejecutada contra Nicolás Maduro.
Durante una entrevista con la periodista brasileña Mônica Bergamo, aseguró que no teme ser capturado por Estados Unidos y afirmó que, si llegara ese momento, respondería “peleando”.
En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio calificó a Cuba como un “Estado fallido” y sostuvo que la única salida viable para la Isla sería avanzar hacia un sistema democrático y funcional.
Las declaraciones no incluyeron un anuncio sobre posibles cargos contra Díaz-Canel, pero confirman que Washington mantiene una política de máxima presión mientras crece la incertidumbre sobre la continuidad de Raúl Castro y la reorganización del poder en La Habana. Hasta el cierre de esta nota, el Departamento de Justicia no había anunciado una imputación federal contra Miguel Díaz-Canel.
La apuesta de Polymarket constituye una señal de la especulación existente, no una confirmación oficial. Sin embargo, el precedente de Raúl Castro, las investigaciones sobre la cúpula comunista y las sanciones personales contra Díaz-Canel mantienen abierta una posibilidad que, hasta hace pocos meses, parecía mucho más remota.