
La activista cubana Yamilka Lafita, conocida en redes como Lara Crofs, difundió en Facebook un video donde una mujer en Cuba utiliza páginas del libro Diario del Che en Bolivia para encender un fogón de carbón mientras expresa sentirse “engañada” por la narrativa construida alrededor de Ernesto “Che” Guevara y la historia oficial promovida durante décadas en la Isla.
El material comenzó a circular esta semana y generó reacciones entre usuarios dentro y fuera del país, muchos de ellos vinculando el gesto con el desgaste de los símbolos políticos tradicionales en medio de la crisis económica y social que atraviesa Cuba.
En el video, la mujer arranca hoja por hoja el ejemplar y las coloca bajo el carbón mientras cuestiona el relato histórico asociado al guerrillero argentino-cubano. “Nos hicieron creer una cosa y era otra”, comenta en una de las escenas compartidas por Crofs.
La publicación acumuló comentarios de cubanos que interpretaron el acto como una muestra de frustración acumulada contra décadas de propaganda política.
Algunos usuarios respaldaron el gesto. “Ese libro sirvió más para prender el fogón que para enseñar verdad”, escribió un internauta. Otro comentó: “Muchos crecimos escuchando una historia única y hoy la gente busca sus propias respuestas”.
También aparecieron críticas de quienes consideraron ofensivo destruir un documento histórico, incluso desde posiciones contrarias al Gobierno cubano.
El Diario del Che en Bolivia ocupa un lugar central dentro de la narrativa política construida por el oficialismo cubano desde finales de los años sesenta. El texto reúne las anotaciones personales de Ernesto Guevara durante la campaña guerrillera desarrollada en Bolivia entre noviembre de 1966 y octubre de 1967, poco antes de su captura y ejecución.
El documento llegó clandestinamente a Cuba en 1968 y Fidel Castro escribió la introducción de la primera edición publicada en la Isla.
Durante décadas, el diario fue presentado como prueba del sacrificio y la entrega del Che. Sin embargo, sectores críticos del sistema cubano sostienen una lectura distinta. Para muchos opositores y miembros del exilio, las anotaciones reflejan el perfil rígido del líder guerrillero, sus castigos internos y el deterioro de una operación militar condenada al fracaso.
Otro punto que sigue generando debate es la relación entre Guevara y Fidel Castro en la etapa final de la expedición boliviana. Investigadores, analistas y voces críticas han señalado durante años que el diario describe a un Che aislado, sin acceso a refuerzos ni suministros suficientes. Esa interpretación alimentó la tesis de que fue abandonado por el aparato político cubano.
La polémica también alcanza el uso político del texto. Para detractores del Gobierno, convertir el diario en material de formación ideológica dentro de escuelas y organizaciones estatales representó una manipulación de un episodio marcado por la violencia, las muertes y el fracaso militar.
El video difundido por Lara Crofs aparece además en un contexto de creciente malestar social dentro de Cuba, donde muchos ciudadanos recurren a la ironía, la sátira y los gestos simbólicos para expresar desencanto político.
En plataformas digitales, varios usuarios señalaron que la escena del fogón resume el choque entre el discurso revolucionario y las dificultades cotidianas que enfrenta gran parte de la población cubana.