
Las autoridades estatales de Florida arrestaron el martes a la cubana Diana Nodarse Cruz, de 36 años, residente de Miami Lakes, por encontrarse relacionada con un esquema fraudulento que involucraba la operación de una escuela de seguros en la zona de Virginia Gardens, cerca del Aeropuerto Internacional de Miami, informó Local 10.
Esta mujer enfrenta seis cargos graves, incluyendo crimen organizado y fraude, tras su implicación en un plan para permitir que individuos tomen solicitudes de licencia de seguros en nombre de otras personas.
La detención de Nodarse se suma a los arrestos anteriores de su esposo, Rainier Miguel Salas, de 59 años, y su hijo, Rainier Alexander Salas, de 27, ambos de Miami, quienes fueron detenidos en junio pasado.
Los Salas, junto con Karla Lit Peralta, de 26 años, de Miami Gardens, fueron acusados de operar la D&R Academy, un centro no autorizado donde se facilitaba el fraude en los exámenes de seguros. Aunque Peralta fue sujeta a un proceso, los fiscales retiraron los cargos en su contra tras cooperar con la investigación.
El esquema, que según la investigación funcionó entre 2021 y 2024, consistía en que posibles agentes de seguros pagaban entre 400 y 2.000 dólares para que otra persona tomara los exámenes de licencia en su nombre.
Las autoridades afirman que un total de 820 solicitudes fueron “subvertidas” a través de la manipulación de computadoras no autorizadas y las alteraciones del sistema de examen administrado por el contratista Pearson VUE.
Según el informe de arresto, Nodarse jugaba un papel crucial en la organización. A ella se le acusa de coordinar citas para las solicitudes ilegales, organizar las horas preliminares de prelicencia, obtener información personal de los involucrados y facilitar el cobro de los servicios ilícitos.
En los registros de texto de su esposo, se evidencia que ella lo ayudaba a operar como agente de seguros a pesar de que Salas, un delincuente convicto con prohibición para obtener licencias, no estaba autorizado para realizar actividades de seguros.
Los investigadores descubrieron el fraude tras una auditoría de una empresa externa que detectó irregularidades en el sistema de solicitudes de Pearson VUE. Posteriormente, los datos revelaron que 820 pruebas fueron manipuladas mediante el uso de seis computadoras no autorizadas, lo que llamó la atención de las autoridades.
Además, los testigos afirmaron que, en las pruebas fraudulentas, los clientes eran instruidos para que se quitaran relojes y teléfonos antes de estar sentados en una sala, donde los detenidos controlaban el examen de manera remota desde otra habitación.
Las acusaciones contra los Salas incluyen esquemas organizados para defraudar, fraude en la representación de aseguradoras no autorizadas y actuar como agentes de seguros sin licencia. Además, el padre, Rainier Miguel Salas, enfrenta cargos adicionales de uso ilegal de un dispositivo de comunicaciones.