
La cubana Leydis Menéndez Abdalá, de 52 años, se declaró culpable de homicidio por conducción bajo los efectos del alcohol, tras haber impactado fatalmente a Gloria Marcia Hall en Hialeah hace casi dos décadas y huir del país, informó Telemundo 51.
Durante su aparición en la corte, la procesada fue sentenciada a cinco años de prisión y deberá completar un tratamiento contra el abuso de sustancias. Además, su licencia de conducir será revocada.
El incidente ocurrió el 12 de agosto de 2006, cuando la culpable se pasó un semáforo rojo y golpeó a Hall, quien salió de su casa a las 4:00 a.m. de ese día. Según un reporte policial, la víctima detuvo su vehículo en un semáforo en la calle 68 y, al reanudar su marcha, fue impactada por el coche de la detenida.
La víctima, quien murió en el acto, era hermana de un comandante de la policía de Miami llamado Joaquín Freire. Las autoridades confirmaron que el nivel de alcohol en sangre de Menéndez Abdalá era más del doble del límite legal.
Sin embargo, antes de ser arrestada, la mujer fue advertida por su novio, un oficial de policía de Hialeah, y huyó del país con la ayuda de otros posibles colaboradores en la fuga. Desde ese momento vivió fuera de Estados Unidos durante casi 20 años, mientras contaba con una orden de aprehensión.
En septiembre de 2025, Menéndez Abdalá fue capturada por las autoridades mexicanas en Ecatepec, Estado de México. Tras ser detenida, fue puesta a disposición del Instituto de Migración y, finalmente, extraditada al sur de Florida, donde la ingresaron a una cárcel del condado de Miami-Dade.
El hermano de la víctima expresó sentimientos encontrados al ver a la acusada en persona después de tantos años: “Esto revive el dolor que esta persona ha causado a mi familia y a mí. Además, ella no aceptó la responsabilidad por sus acciones, lo cual es lo más importante. Por otro lado, es gratificante verla sentada ahí, vistiendo el uniforme naranja, sabiendo que está en la cárcel del condado”.
El homicidio por conducción bajo los efectos del alcohol en Florida es un delito grave de segundo grado, con penas de hasta 15 años de prisión, 15 años de libertad condicional y multas que pueden alcanzar los 10.000 dólares. Además, se establece una pena mínima obligatoria de cuatro años de privación de la libertad.
Cinco anos??? eso es un insulto a la victima y su familia. Por que no 20+5, los primeros 20 por el tiempo viviendo en Mexico y cinco por la sentencia.