
Un tribunal de Río de Janeiro confirmó que el proceso contra el cubano Alejandro Triana Prevez, acusado del asesinato del reconocido galerista estadounidense Brent Sikkema, continuará el próximo año, mientras el sospechoso permanece detenido de forma preventiva por orden judicial.
La jueza Tula Correa de Mello, de la 3ª Vara Criminal de la Capital, estableció que la audiencia de juicio se realizará el 25 de febrero de 2027 y rechazó la solicitud de liberar al acusado, según informó Agência Brasil.
La magistrada consideró que existen motivos para mantenerlo en prisión, entre ellos la posibilidad de fuga. Según explicó, Triana habría admitido que planeaba abandonar Brasil por la frontera con Perú después de que las autoridades descubrieran su presunta participación en el crimen.
Acusación contra el cubano incluye homicidio agravado y robo
Triana enfrenta cargos por homicidio calificado, con agravantes relacionados con la planificación del ataque, la supuesta recompensa ofrecida y la forma en que fue ejecutado el asesinato. También responde por robo calificado.
La Fiscalía brasileña sostiene que el cubano viajó desde São Paulo hasta Río de Janeiro con apoyo económico e instrucciones de Daniel García Carrera, exesposo de la víctima y señalado por los investigadores como presunto autor intelectual del crimen.
El 15 de enero de 2024, Sikkema fue encontrado muerto dentro de su vivienda en el exclusivo barrio Jardim Botânico, en Río de Janeiro. Según la investigación, Triana habría utilizado unas llaves enviadas desde Estados Unidos para acceder al inmueble.
El informe forense citado por la jueza indicó que el galerista recibió 18 heridas con un arma cortopunzante y describió el ataque como un hecho ejecutado sin oportunidad de defensa para la víctima.
Triana fue arrestado tres días después en una estación de servicio ubicada entre Uberlândia y Uberaba, en Minas Gerais. Durante la detención tenía 3.000 dólares en efectivo.
Investigación apunta a disputa económica entre la víctima y su exesposo
Las autoridades sostienen que el asesinato estaría relacionado con el proceso de divorcio entre Brent Sikkema y Daniel García Carrera, una disputa que incluía importantes intereses económicos.
Según la acusación, García Carrera habría ofrecido 200.000 dólares para cometer el crimen, aunque los pagos realizados antes y después del asesinato alcanzarían cerca de 9.000 dólares.
El proceso contra ambos acusados fue separado en Brasil después de un recurso judicial, por lo que cada uno enfrentará su causa por separado.
En Estados Unidos, García Carrera fue declarado culpable en mayo por un jurado federal de Manhattan por delitos relacionados con asesinato por encargo y conspiración para cometer un homicidio en el extranjero. Su sentencia todavía está pendiente.
Brent Sikkema, de 75 años, fue una figura reconocida dentro del arte contemporáneo en Nueva York. Fundó su galería en 1991 y posteriormente creó Sikkema Jenkins & Co., institución que representó a destacados artistas internacionales. Tras su muerte, el espacio cambió su nombre a Sikkema Malloy Jenkins.