
William de la Torre, un cubano de 41 años que llegó a Estados Unidos huyendo de las condiciones precarias de salud en la Isla, está actualmente detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Florida. La razón de su huida: la falta de tratamiento adecuado para su enfermedad renal en Cuba, donde la diálisis es escasa y de mala calidad, lo que pone en grave peligro su vida.
De la Torre, quien ha sido paciente de diálisis desde 2008, decidió abandonar su país tras años de sufrir complicaciones de salud debido a la falta de equipos médicos en los hospitales cubanos.
En Cuba, la vida de muchos de sus compañeros de tratamiento se ha perdido, por lo que él optó por emprender el peligroso viaje hacia EEUU en busca de mejores condiciones para sobrevivir. La travesía no fue fácil, pero, finalmente, logró llegar a la frontera con esperanza de recibir la atención médica necesaria.
Al llegar al país norteño, su estado de salud era crítico. Había estado días sin recibir su tratamiento de diálisis, lo que llevó a que fuera internado de inmediato en un hospital de Texas.
Allí, los médicos confirmaron que William estaba en espera de un trasplante de riñón en el Instituto Nacional de Trasplantes. Sin embargo, su situación empeoró al ser detenido por ICE, tras un procedimiento en el que, irónicamente, su permiso de trabajo válido hasta 2029 fue invalidado.
El periodista Mario J. Pentón conversó con la esposa del cubano, quien le confió el caso al abogado de inmigración Ismael Labrador. “Mi esposo no está solo en este proceso. Yo, su pareja, me encuentro en total desesperación. Él está en un centro de detención y me dicen que está recibiendo tratamiento, pero no es el adecuado”, expresó entre lágrimas la esposa de William, quien ha estado luchando por su liberación.
William fue detenido después de que la jueza encargada de su caso aceptara cerrar el proceso de su solicitud de asilo político. El día de su audiencia, fue arrestado por oficiales de ICE fuera de la corte, a pesar de que su abogado había solicitado explícitamente que se considerara su grave estado de salud.
Tras su detención, William fue trasladado a la prisión de Krome, donde su condición de salud se ha deteriorado, y las autoridades no han proporcionado la atención médica adecuada, pese a que su tratamiento incluye transfusiones de sangre y medicamentos especiales.
El abogado de William, Ismael Labrador, subrayó la urgencia de la situación. “No solo es una cuestión legal, sino una cuestión humanitaria. William está en grave peligro. Si lo deportan a Cuba, su muerte es casi segura”, afirmó el letrado.
De la Torre está en lista de espera para un trasplante de riñón, y las autoridades médicas de EEUU han certificado la necesidad urgente de atención médica continua.
En Cuba, las condiciones para pacientes como William son desastrosas. La falta de insumos médicos y la escasez de equipos adecuados para tratamientos como la diálisis han sido responsables de la muerte de varios de sus compañeros de tratamiento. Por ello, William está aterrorizado ante la posibilidad de ser deportado, pues teme que no pueda acceder a atención médica en la Isla.
La esposa de William no está sola en su sufrimiento. La familia y amigos de William están luchando por su liberación, denunciando que su detención está poniendo en riesgo su vida. “Mi hija y yo estamos devastadas, no sabemos qué hacer. No es justo que mi esposo, quien solo vino a buscar una vida mejor, esté pasando por esto”, señaló su esposa.
En un emotivo llamado, ella pidió a las autoridades migratorias que liberen a su esposo para que pueda continuar su tratamiento y defender su caso de asilo en libertad. Además, destacó que la situación de su esposo no es única, ya que muchos otros cubanos se encuentran en una situación similar, luchando por sobrevivir en el sistema de detención de ICE mientras enfrentan enfermedades graves.