
Un cubano llamado Iván Cabrera Martínez fue sentenciado a 30 años de prisión por asesinar a su expareja Yarlenis Ortiz Domínguez, también oriunda de la Isla, en un bar de la ciudad mexicana de Tapachula, fronteriza con Guatemala.
El Juez de Control y Tribunal de Enjuiciamiento, tras escuchar los testimonios de los testigos y evaluar las pruebas presentadas por la Fiscalía General del Estado, impuso la sentencia contra el antillano por ser responsable de feminicidio.
Este delito sí se encuentra contemplado en las leyes mexicanas y generalmente se castiga con sentencias que pueden tener hasta un máximo de 60 de privación de la libertad, además de las multas correspondientes.
Mediante un comunicado, la fiscalía expresó un rechazo enérgico a toda forma de violencia contra las mujeres y ha reafirmado su compromiso para garantizar que estos delitos no queden impunes. Asimismo, se espera que este caso sirva como precedente para futuras investigaciones y procesos judiciales relacionados con la violencia de género en la región.
Según relatos de testigos presenciales, aproximadamente a las 2:00 p.m. del pasado 30 de noviembre, Cabrera Martínez irrumpió en el establecimiento donde Ortiz Domínguez trabajaba como mesera.
Sin mediar palabra, y ante la mirada horrorizada de clientes, el hombre perpetró un ataque brutal con un machete contra la mujer, quien murió en el lugar al presentar graves heridas en el rostro, estómago y las piernas. Los servicios de emergencia arribaron al sitio, pero solo pudieron confirmar el fallecimiento de la víctima.
A pesar de los intentos desesperados de quienes estaban presentes por detener al agresor, el cubano logró escapar del lugar. Sin embargo, fue interceptado por agentes de la policía municipal de vialidad.
Días después del fatal incidente, los familiares de la mujer solicitaron ayuda para repatriar su cuerpo y darle una sepultura digna en su tierra natal. En esa ocasión denunciaron que las autoridades mexicanas les exigían 7.500 dólares para cubrir los gastos del traslado.
“No contamos con los recursos suficientes para regresar su cuerpo con la familia que tanto dolor está atravesando, por eso pedimos la colaboración de todo el que quiera y pueda para poder traerla y darle digna sepultura en el calor de su tierra y sus seres más queridos. De antemano, gracias y muy agradecida”, dijo la madre de Ortiz Domínguez en Facebook.
Según sus allegados, tanto ella como su agresor estaban varados en el sur de México, a la espera de una oportunidad para continuar el camino hacia Estados Unidos, donde pretendían solicitar asilo.