
El parque eólico La Herradura Uno, ubicado en la provincia de Las Tunas, volvió a ocupar titulares tras el anuncio realizado el 16 de mayo por el medio oficialista Cubadebate sobre el inminente inicio del montaje de aerogeneradores, después de más de una década de atrasos, cambios en el proyecto y promesas incumplidas.
La obra, presentada por primera vez en 2012 como uno de los proyectos energéticos más ambiciosos del país, reaparece en medio de una crisis eléctrica que mantiene extensos apagones en varias provincias cubanas.
Carlos Arias Sobrino, director de la Empresa Eléctrica de Las Tunas, explicó que en esta primera etapa se instalarán 22 aerogeneradores capaces de producir hasta 34 megawatts (MW). Sin embargo, esa cifra queda por debajo del diseño original, que contemplaba 34 equipos y una capacidad total de 51 MW.
A pesar de la reducción, las autoridades sostienen que el plan podría completarse en el futuro. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, aseguró a finales de abril que La Herradura Uno quedaría terminada durante 2025. Según declaraciones publicadas por Granma, el Gobierno pretendía comenzar el izaje de las torres desde finales de abril.
La historia del proyecto, sin embargo, acumula numerosos incumplimientos. Cuando fue anunciado en 2012, el parque fue presentado como el mayor complejo eólico de Cuba, ubicado en el litoral norte del municipio Jesús Menéndez. En 2018, la agencia EFE reportó que La Herradura 1 y La Herradura 2 aportarían de conjunto 101 MW antes de finalizar ese año. Ninguna de esas metas llegó a concretarse.
Los retrasos continuaron en los años siguientes. En junio de 2024, el propio diario Granma publicó que “las obras del proyecto de energía eólica Herradura I no se han paralizado”, una aclaración que generó cuestionamientos entre la población debido al lento avance constructivo.
Meses después, en enero de 2025, el Periódico 26 afirmó que las obras civiles estaban “a punto de terminar” y que el montaje de aerogeneradores comenzaría ese mismo año.
Las nuevas declaraciones desataron reacciones en redes sociales, donde numerosos usuarios expresaron cansancio y escepticismo ante otro anuncio oficial sobre el parque.
“Jajajaja 10 años dice!!! Tengo 40 y recuerdo cuando comenzaron los trabajos yo era apenas un adolescente”, comentó Jose Dayron Almaguer Alvaro Pereyra escribió: “Jaja, una década parados!!!! Esa es la ‘eficiencia revolucionaria’”.
Otros usuarios recurrieron a la ironía. Roberto Ibarzabal comentó: “Ya tienen molino y Sancho Panza, solo les falta el Quijote”. Desde la página Al Toque también apareció una crítica directa: “El comunismo necesita 10 años para hacer un parque eólico. Pero la culpa es de EEUU”.
Aunque predominaron las burlas y cuestionamientos, algunos comentarios mostraron respaldo al proyecto. “Qué alegría, qué bueno para los pobladores que tanto lo necesitamos”, escribió Marita Reynaldo. Raúl Rodríguez añadió: “Que Dios nos bendiga sobremanera y podamos contar con ese recurso”.
El retraso de La Herradura Uno ocurre mientras Cuba enfrenta una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas. Durante 2025, el déficit de generación eléctrica superó en varias jornadas los 2.100 MW, con cortes de electricidad que sobrepasan las 20 horas diarias en distintos territorios.
El Gobierno cubano mantiene como meta que el 24 % de la electricidad nacional provenga de fuentes renovables para 2030. Dentro de ese plan, la energía eólica debería aportar 656 MW mediante 14 parques. Sin embargo, el ritmo de ejecución de La Herradura Uno refleja las dificultades estructurales que enfrenta el país para concretar sus proyectos energéticos.