
Una residente de Boca de Camarioca denunció en Facebook que esa localidad del municipio de Cárdenas, en Matanzas, enfrenta desde hace casi cinco meses una grave escasez de agua sin que las autoridades hayan ofrecido una solución estable.
Gleydis Sanamé Chávez responsabilizó al Gobierno municipal de Cárdenas y a las autoridades provinciales de Matanzas por la falta de respuestas. Según afirmó, el poblado presenta una de las situaciones más críticas de abastecimiento en la provincia.
La denunciante señaló que, durante los últimos meses, los habitantes han recibido discursos y promesas, pero no medidas capaces de restablecer el suministro. La publicación no precisa cuándo comenzó la avería ni cuál es su causa técnica.
Familias cargan agua por largas distancias
Sanamé Chávez explicó que ancianos, niños y personas enfermas deben transportar grandes cantidades de agua desde puntos alejados de sus viviendas. Esa labor resulta especialmente difícil para quienes tienen problemas de movilidad o salud.
La falta del recurso también complica tareas básicas como cocinar, bañarse, limpiar las casas y mantener condiciones mínimas de higiene. La prolongación de la crisis incrementa la presión sobre las familias afectadas.
En una primera etapa, de acuerdo con la publicación revisada por Periódico Cubano, el abastecimiento dependía parcialmente de camiones cisterna. Sin embargo, la residente afirmó que Aguas Varadero dejó de enviar pipas a Boca de Camarioca.
Denuncian pagos por pipas privadas
Tras la suspensión de esos envíos, parte de la población habría tenido que contratar servicios privados para conseguir agua. La autora cuestionó que las familias deban pagar por un recurso extraído de cuencas que considera de uso público.
Sanamé Chávez sostuvo que el poblado carece de una representación efectiva ante las instituciones. Mencionó tanto a la Presidencia del Consejo Popular como a funcionarios vinculados al Partido Comunista de Cuba.
Reclaman una respuesta oficial
La residente aseguró que ninguna de esas instancias ha comunicado un plan concreto, un calendario de reparaciones o una fecha para normalizar el suministro. Por ello, preguntó públicamente quién responde por las necesidades de la comunidad.
La publicación concluyó con críticas a la gestión de los representantes de Matanzas. La autora calificó con dureza el desempeño institucional ante una crisis que, según su testimonio, continúa sin una solución visible.
Hasta el momento descrito en la denuncia, no se había informado de una respuesta pública del Gobierno de Cárdenas, las autoridades provinciales ni la empresa suministradora. Los vecinos reclaman agua, transparencia y medidas verificables.