
Varios transformadores que abastecen zonas de Santiago de Cuba sufrieron daños irreversibles debido a conexiones ilegales realizadas por cerca de 30 viviendas al circuito 10, una línea que también suministra electricidad a importantes centros hospitalarios de la provincia, informó la Empresa Eléctrica local.
Según confirmó Periódico Cubano, la situación fue detectada en el área de Trocha y Cristina, donde las autoridades aseguran que las cargas no autorizadas provocaron sobrecarga en los equipos. El caso ocurre en medio de una crisis eléctrica marcada por apagones prolongados y un sistema incapaz de cubrir la demanda nacional.
De acuerdo con la Empresa Eléctrica de Santiago de Cuba, la intervención formó parte de una operación conjunta con la Policía Nacional Revolucionaria y la Dirección de Inspección. El operativo buscó eliminar conexiones fraudulentas y reducir afectaciones en circuitos considerados sensibles.
Operativos en varias barriadas
Las acciones no se limitaron a Trocha y Cristina. También se reportaron intervenciones en calles 11, 14, 15 y 19 del reparto Luis Dagné, donde varias panaderías del sector no estatal se alimentaban de forma ilegal de dos circuitos eléctricos.
Según las autoridades, esas conexiones generaban sobrecarga y contribuían al deterioro de los transformadores. La Empresa Eléctrica sostiene que este tipo de violaciones incrementa la presión sobre equipos que ya trabajan bajo condiciones críticas.
Los operativos también alcanzaron la calle Varadero, en el reparto Venceremos; las calles 4ta y 5ta entre F y G, en Vista Hermosa; la avenida Manduley y la zona de La Ceiba.
La versión digital del periódico estatal Sierra Maestra informó que durante estas intervenciones se recuperaron alrededor de 1.000 metros de acometida. Ese material será destinado a solucionar quejas pendientes relacionadas con la falta de recursos.
Investigación sobre el origen de los recursos
El ingeniero Fernando Javier Hau Corona, director de la UEB de Servicios Comerciales de la Empresa Eléctrica Santiago de Cuba, indicó que se investiga el origen de las ilegalidades y de los materiales utilizados en las conexiones.
Las autoridades no precisaron si las personas implicadas enfrentarán sanciones administrativas o penales. Tampoco se informó el monto de las pérdidas ni el costo estimado de la reparación o sustitución de los transformadores dañados.
La Empresa Eléctrica reconoció que la coincidencia de cargas cuando se restablece el servicio, tras largas horas de apagón, también provoca sobrecargas en los equipos. Sin embargo, afirmó que las conexiones ilegales agravan el problema.
Ese patrón se repite en varias provincias del país, donde los apagones prolongados obligan a los usuarios a concentrar el consumo en pocas horas. La precariedad del sistema deja poco margen para absorber aumentos repentinos de demanda.
Llamado a denunciar violaciones
La entidad estatal pidió a la población colaborar en la detección y eliminación de estas prácticas. Según su versión, las conexiones ilegales ponen en riesgo el servicio de viviendas, comercios y centros esenciales.
El caso expone otro ángulo de la crisis eléctrica cubana: además del déficit de generación, la red de distribución opera con equipos envejecidos, escasez de piezas y controles insuficientes. En ese contexto, cada sobrecarga puede convertirse en una avería de alto impacto para comunidades enteras.