
Mientras se dirigían de Matanzas a La Habana para realizar una protesta pacífica en el Parque Central, la académica Alina Bárbara López Hernández y la historiadora Jenny Pantoja Torres fueron arrestadas por agentes de la Seguridad del Estado.
Cecilia Borroto López, hija de López Hernández, informó en su perfil de Facebook que las dos intelectuales fueron interceptadas antes de llegar al puente de Bacunayagua. Tras enterarse de la acción represiva, ella y otros familiares acudieron a la estación de la Policía Nacional Revolucionaria en Playa, Matanzas, donde las autoridades suelen privar de la libertad a Alina Bárbara.
Durante la noche de ayer, Pantoja Torres recibió amenazas desde un número desconocido y también le instaron a no viajar a la capital de la Isla. “Tratan de amedrentarme para que no haga lo que considero mi deber cívico el 18 de cada mes. Es una amenaza lo que han enviado con los usuales métodos de vileza y cobardía. Pues bien, sepa usted o ustedes que no consiento presión de ningún tipo, ni mucho menos amenazas anónimas”, escribió la opositora en Facebook.
Pantoja relató que decidió acompañar a López Hernández para evitar que esta sufriera maltrato policial como en otras ocasiones. Asimismo, denunció que la Seguridad del Estado estaba desplegada alrededor de su casa y que le habían amenazado con un mes de arresto domiciliario.
En abril pasado, la académica fue víctima de violencia policial y sufrió lesiones cuando la arrestaron para que no viajara de Matanzas a La Habana. Por esa ocasión, llegó a presentar una demanda contra los agentes involucrados ante la Fiscalía Militar de Matanzas.
López Hernández compartió ayer las razones de su protesta. A través de su cuenta en Facebook, la opositora al régimen castrista explicó que su manifestación tenía como objetivo exigir la creación de una Asamblea Nacional Constituyente, elegida democráticamente, para redactar una nueva constitución para la Isla.
Además, iba a pedir que el Estado aborde la crítica situación de los ancianos, jubilados, pensionados y familias en pobreza extrema. Asimismo, exigiría la liberación de los presos políticos sin que se les imponga el exilio obligatorio.
La opositora igual pretendía solicitar el fin del hostigamiento hacia aquellas personas que ejercen su libertad de expresión. Asimismo, quería demandar atención médica urgente e inmediata para el profesor Pedro Albert, quien se encuentra gravemente enfermo en prisión y sin acceso a los medicamentos necesarios.
Al justificar su intención de protestar, López Hernández recordó que la manifestación pacífica es un derecho fundamental y un motor esencial para la evolución de las sociedades. “Es una forma de mantener viva la esperanza de que todos podemos contribuir a la transformación positiva de nuestro país”, afirmó con convicción.