
El ciudadano cubano William Sosa fue detenido arbitrariamente en Las Tunas por compartir en redes sociales contenidos críticos sobre la situación de Cuba, denunció su hijo, Miguel Sosa, en la tarde de ayer miércoles.
A través de la cuenta de Facebook de su padre, Miguel informó sobre el arresto y solicitó apoyo para visibilizar el caso. “Su ‘crimen’ fue pensar y escribir”, expresó, describiendo a William como un hombre respetuoso y comprometido con el análisis de los problemas de su país.
Según se explica, se trata de un cubano que simplemente comparte en redes sociales sus ideas y su visión de lo que sucede en Cuba, “con inteligencia, con respeto, buscando una crítica constructiva y sin ofender a nadie”, sostiene su hijo.
Posteriormente, Miguel explicó que las autoridades locales lo acusan de desobediencia porque había sido alertado anteriormente, con la intención de que dejara de emitir sus críticas en redes sociales.
El delito de “desobediencia” está tipificado en los artículos 186 y 189 del Código Penal cubano, donde se prevén sanciones que van desde seis meses hasta dos años de prisión, o multas de hasta quinientas cuotas. La familia compartió además la citación oficial recibida antes del arresto como evidencia del procedimiento.
La detención, agregó su hijo, ha generado una profunda angustia en la familia: “Hay un hogar que lo necesita, que lo espera, y que desde este momento sufre una angustia terrible por esta injusticia”.
Este incidente se enmarca en un contexto de creciente censura y represión digital en Cuba, donde ciudadanos que utilizan plataformas sociales para expresar opiniones críticas sobre la economía, la política o la vida social del país enfrentan persecución legal.
El caso de William Sosa evidencia la vulnerabilidad de los cubanos en el espacio digital, donde expresar opiniones críticas puede derivar en consecuencias legales, separación familiar y violaciones de derechos fundamentales.
“La mejor forma de ayudarlo, ahora mismo, es haciendo presión, visibilizando este caso. Esta es una tamaña INJUSTICIA. Otra más. hay que compartir”, expresó la periodista Glenda Boza Ibarra en los comentarios de la publicación.
La académica cubana Alina Bárbara López Hernández compartió la denuncia en sus redes sociales, recordando que, en noviembre de 2023, ella fue llevada ante un tribunal y hallada culpable del delito de “desobediencia”, por la única razón de negarse a ser interrogada por Seguridad del Estado sin haber cometido ningún delito.