
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) presentó una propuesta que eliminaría el período discrecional de hasta 60 días que actualmente permite a ciertos trabajadores extranjeros permanecer en el país después de perder su empleo.
La medida, anunciada junto al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), afectaría a varias categorías de visas laborales temporales y obligaría a algunos inmigrantes a abandonar el territorio estadounidense si no cuentan con otra autorización migratoria.
De acuerdo con el medio LA NACIÓN, la iniciativa cambiaría las reglas aplicables a trabajadores no inmigrantes cuyo empleo termine antes de la fecha de vencimiento de su estadía aprobada. De aprobarse como norma definitiva, estas personas pasarían a estar fuera de estatus desde el día posterior a la finalización de la relación laboral que justificó su visa.
Según el DHS, el propósito de la modificación es volver a establecer una conexión directa entre el permiso migratorio y la actividad laboral específica que permitió la entrada del extranjero a Estados Unidos.
Visas laborales que podrían verse afectadas por la nueva propuesta
La medida alcanzaría a los titulares principales y familiares dependientes asociados a varias clasificaciones de visas temporales. Entre ellas se encuentran las E-1, E-2 y E-3 para comerciantes, inversionistas y profesionales bajo tratados; las H-1B y H-1B1 para ocupaciones especializadas; las L-1 para transferencias dentro de empresas; las O-1 para personas con capacidades extraordinarias; y las TN para profesionales de Canadá y México bajo el acuerdo comercial USMCA.
Uno de los grupos con mayor impacto potencial serían los trabajadores con visa H-1B, utilizada por compañías estadounidenses para contratar profesionales extranjeros con preparación universitaria en áreas especializadas.
Aquellos empleados que sean despedidos y no tengan otra vía legal para permanecer en el país podrían verse obligados a salir de Estados Unidos y posteriormente solicitar un nuevo permiso migratorio para regresar.
En el caso de los empleadores, las compañías que finalicen anticipadamente contratos de trabajadores H-1B u O-1 mantienen la obligación de cubrir los gastos razonables de traslado de regreso al país de origen del empleado. Esta responsabilidad no aplica cuando la salida laboral ocurre por renuncia voluntaria.
Gobierno estadounidense busca regresar a las reglas previas a 2017
El DHS argumentó que la normativa vigente desde 2017 modificó la relación entre el estatus migratorio y el empleo autorizado. La agencia señaló que la regulación aprobada durante la administración de Barack Obama creó un margen de 60 días que, según su interpretación, separó temporalmente la situación migratoria de la actividad laboral que dio origen a la visa.
La norma anterior fue publicada el 18 de noviembre de 2016 y comenzó a aplicarse el 17 de enero de 2017, pocos días antes del inicio del primer mandato presidencial de Donald Trump.
“El DHS considera que restablecer la expectativa de que los extranjeros abandonen los EE.UU. al cesar el empleo o la actividad en la que se basaba su estatus promovería mejor la integridad del programa y sería más coherente con el propósito legal”, indicó la agencia en el documento de propuesta.
USCIS explicó que revisar cada caso para determinar la fecha exacta de terminación laboral y decidir si correspondía aplicar el período de gracia representaba una carga administrativa elevada.
De acuerdo con el DHS, entre el inicio del año fiscal 2018 y el 20 de mayo de 2026, USCIS recibió más de 1,9 millones de solicitudes y peticiones donde potencialmente debía analizar la aplicación de ese beneficio migratorio.
La propuesta fue publicada oficialmente el 11 de septiembre y permanecerá abierta a comentarios públicos hasta el 10 de noviembre de 2026. Después de esa etapa, el DHS evaluará las opiniones recibidas antes de decidir si establece la nueva regulación de manera definitiva.