
El dictador Miguel Díaz-Canel presidió el onceno fin de semana consecutivo donde se realizan ejercicios militares en el marco del Día Nacional de la Defensa. Allí pidió acopiar carbón y leña para que sirvan de materiales energético, propios de la Comunidad Primitiva, ante la crisis energética que atraviesa el país.
El gobernante visitó la Zona de Defensa Antonio Guiteras, en el municipio Habana del Este, en una jornada enfocada en revisar planes militares, movilización civil y capacidades de resistencia ante una eventual invasión militar de Estados Unidos.
La actividad también estuvo comandada por los ministros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior, Álvaro López Miera y Lázaro Alberto Álvarez Casas, respectivamente, además de otros jefes militares, oficiales y dirigentes de La Habana.
Según la información oficial, el entrenamiento estuvo enfocado en las brigadas de producción y defensa y población general.
Las acciones abarcaron acondicionamiento del terreno, mantenimiento de obras protectoras, evacuación de personas y preparación ante amenazas y agresiones a la seguridad interior del territorio.
Amaury Gómez Oramas, presidente del Consejo de Defensa de Zona, informó que en Antonio Guiteras residen cerca de 23.000 personas, en una urbanización con más de 2.800 habitantes por kilómetro cuadrado y más de 60 brigadas de producción y defensa organizadas.
Además, Maikel Pérez Valdés señaló que en el área y en el municipio se ha completado el 98% de la plantilla prevista para tiempos de guerra.
Díaz-Canel insistió en revisar y perfeccionar los planes de defensa a partir de la práctica acumulada en cada jornada. También pidió comprobar que cada objetivo previsto pueda cumplirse incluso en condiciones complejas.
En ese contexto, recalcó la necesidad de aprovechar todas las potencialidades del municipio, desde la producción de alimentos hasta la garantía de materiales para la cocción, “desde carbón vegetal hasta leña”.
El dictador también se vanaglorió por la existencia de tres organopónicos que pretenden abastecer con comida a la comunidad. Ante la crisis total en Cuba, el propio gobernante ya había advertido que cada territorio comerá lo que sea capaz de producir.
Otra de las áreas expuestas durante la visita fue el abasto de agua, señalado como una de las principales causas de insatisfacción en Habana del Este. De acuerdo con las autoridades municipales, el servicio está afectado por las limitaciones en electricidad y combustibles.
En la jornada participaron cerca de 1.900 residentes y trabajadores organizados en distintas estructuras de defensa. Recibieron clases sobre arma y desarme de fusiles, llenado de cargadores, tiro, sanidad, manejo de minas y explosivos, así como elaboración de alimentos.
Díaz-Canel intercambió con los participantes y defendió la necesidad de prepararse “intensiva y conscientemente” para la defensa.
Mas coprófagos no pueden ser.