
Más países continúan sumándose a la tendencia de revocar o no renovar la contratación de médicos cubanos. Recientemente, los gobiernos de Guyana y San Vicente y las Granadinas relevaron que sus territorios ya no requieren la presencia de brigadas de salud provenientes de la Isla.
La medida de esos países caribeños marca una redefinición de sus relaciones con el régimen castrista y un rechazo a las prácticas de intermediación estatal, acusadas internacionalmente de constituir trabajo forzoso.
En una entrevista con el medio Kaieteur News, el ministro de Salud de Guyana, Dr. Frank Anthony, confirmó que el acuerdo entre el gobierno de Cuba y Guyana ya no tenía necesidad de una continuidad.
Según sus declaraciones, los galenos oriundos de la Isla ahora llegan a Guyana de manera independiente y buscan empleo fuera de los programas formales entre gobiernos.
El funcionario precisó que los profesionales cubanos pueden trabajar en el país bajo los mismos términos y condiciones que los médicos locales, en cumplimiento con las leyes laborales guyanesas.
El gobierno de Guyana negó que su decisión estuviera influenciada por presiones externas, principalmente desde Estados Unidos, cuyo gobierno impone restricciones de visas y aranceles a funcionarios extranjeros relacionados con el contrato de las brigadas de salud.
Por su parte, el gobierno de San Vicente y las Granadinas anunció un plan para reducir gradualmente la dependencia del país de los médicos cubanos. Esta medida se enmarca en una estrategia de “localización del personal médico” que se implementará durante los próximos tres años, con el objetivo de sustituir a los médicos cubanos por locales.
El primer ministro de ese país, Godwin Friday, justificó esta decisión por dos razones principales: las barreras idiomáticas que dificultan la relación médico-paciente y los costos asociados al mantenimiento de brigadas extranjeras.
A pesar de la especulación sobre la posible influencia de EEUU, Friday defendió la medida como una estrategia sanitaria para fortalecer la autosuficiencia del sistema de salud del país, alejándose de la dependencia de los médicos cubanos.
Con estos anuncios, Guyana y San Vicente y las Granadinas siguen los pasos de otros países como Guatemala y Antigua y Barbuda, que han optado por cesar sus acuerdos con Cuba en cuanto a brigadas médicas.
Guatemala confirmó recientemente que no renovará el contrato de los brigadistas, lo que llevará a su salida paulatina del país. El Ministerio de Relaciones Exteriores (MINEX) explicó que la decisión fue comunicada oficialmente a la Embajada de Cuba a través de los canales diplomáticos establecidos.
Según el diario Prensa Libre, la carta formal enviada por la Cancillería guatemalteca, fechada el 6 de enero de 2026, detalla la decisión de no continuar con los servicios de los médicos cubanos. Esta medida marca un cambio en la relación entre ambos países respecto a la cooperación en el sector sanitario.
Además, países como Paraguay, Bahamas y Honduras están bajo creciente escrutinio por sus vínculos con el régimen cubano y la situación de los médicos enviados a sus territorios.
La misión médica cubana en Venezuela se encuentra en fase de evacuación tras el arresto de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, lo que resalta aún más el impacto de estas decisiones en la diplomacia y la cooperación sanitaria en la región.
Hace rato están denunciando la esclavitud moderna en el trato a los médicos cubanos, hay que hacer un movimiento de denuncia país por país y el que apoye la esclavitud se sancione.