
El economista cubano Mauricio de Miranda advirtió que la implementación de un nuevo tipo de cambio oficial en modalidad flotante podría agravar la situación económica del país, incrementando el empobrecimiento de la población. El cambio, anunciado recientemente en la Asamblea Nacional por el primer ministro Manuel Marrero Cruz, busca ajustar la tasa de cambio del peso cubano (CUP) según la oferta y demanda, pero genera escepticismo entre los expertos y ciudadanos.
“Insistir en una dolarización parcial es más de lo mismo sin perspectivas de solución. Esta medida deteriora más el tipo de cambio del peso, contribuye a la pérdida del poder adquisitivo y aumenta el empobrecimiento del pueblo cubano”, afirmó De Miranda en un post publicado en sus redes sociales.
La nueva política cambiaria pretende ofrecer mayor flexibilidad al CUP al desvincularlo de una tasa fija, lo que permitiría que su valor fluctué según las condiciones del mercado formal. La medida se da tras casi cuatro años de decretado el fallido “Ordenamiento económico”, que pretendía una unificación monetaria y cambiaria.
Sin embargo, según De Miranda, el tipo de cambio flotante llega con atraso y no soluciona el problema estructural de la economía: la paralización productiva. “O se asume que el CUP sea la moneda de uso exclusivo con una tasa flexible en un mercado transparente, o se opta por una dolarización total. Cualquier otra vía es insostenible”, declaró.
El anuncio generó un fuerte debate en redes sociales, donde ciudadanos y expertos coincidieron en criticar la medida. Comentarios como “la ideología mata la economía” y “solo buscan controlar la divisa” reflejan el desencanto popular. Otros destacaron la necesidad de un cambio político profundo para que las reformas económicas tengan éxito.
Para algunos usuarios, la medida es solo un intento más del gobierno de centralizar las divisas. “La obsesión de los gobiernos totalitarios por controlar el dólar es evidente, pero nunca es en beneficio del pueblo”, comentó Hermes Entenza.
Impactos esperados en la economía cubana por el tipo de cambio flotante
Según De Miranda, el tipo de cambio flotante podría acentuar la brecha entre la tasa oficial y el mercado informal, donde el dólar ya se cotiza a más de 320 CUP. Esto podría generar:
- Aumento de precios en productos básicos.
- Pérdida de confianza en el peso cubano.
- Mayor desigualdad entre quienes tienen acceso a divisas y quienes dependen del CUP.
Además, sectores como el turismo y las exportaciones podrían enfrentarse a una mayor incertidumbre en sus operaciones.
Los expertos han sugerido que el gobierno adopte un enfoque integral que combine reformas económicas y políticas. “Es imprescindible democratizar la economía, apostar por un modelo de libre mercado y priorizar la producción nacional”, enfatizó un comentarista en redes sociales.
De Miranda destacó también que una dolarización total podría ser una solución más viable, siempre y cuando se acompañe de políticas que protejan a los sectores más vulnerables.