
El economista cubano Mauricio de Miranda expuso un largo análisis del actuar del régimen castrista durante los últimos años relacionados con sus ansias de recaudar divisa por medio de las tiendas en dólares. La reciente apertura del supermercado de 3ra y 70, en La Habana, que solo acepta pagos en dólares en efectivo, es la nueva forma que ha encontrado el conglomerado militar GAESA para “exprimir” a la población.
Según de Miranda, el gobierno insiste en aplicar políticas de carácter rentista que deterioran aún más el nivel de vida de los ciudadanos. En ese sentido, denuncia que esta práctica se suma a una larga historia de medidas financieras que han generado desigualdad y descontento en la sociedad cubana.
Por ejemplo, desde los años 80, el gobierno creó las tiendas del oro y la plata, donde los ciudadanos intercambiaban joyas por “Certificados de Divisas” (chavitos). Años después, surgieron las Tiendas de Recuperación de Divisas (TRD), donde solo se podía comprar con dólares estadounidenses, generando una brecha social entre quienes tenían acceso a divisas y quiénes no.
El economista destaca cómo, con el tiempo, esta desigualdad se profundizó, especialmente durante el Período Especial, cuando el dólar pasó a dominar el consumo en la Isla, pero no los ingresos de la mayoría de los trabajadores cubanos.
Mauricio de Miranda también criticó la creación del peso convertible cubano (CUC) y el colapso de este mecanismo. La población confió en la promesa de que los CUC estarían respaldados por dólares, pero pronto se demostró que no existía tal respaldo. Finalmente, durante la llamada “Tarea Ordenamiento”, los CUC fueron eliminados y se entró en una nueva etapa de dolarización.
Con la introducción de las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), el gobierno cubano volvió a depender de los dólares enviados desde el exterior. Sin embargo, de Miranda subraya que estas tiendas también están desabastecidas, lo que ha incrementado la frustración de los ciudadanos.
Ahora, con la apertura de la tienda en 3ra y 70 que solo acepta dólares en efectivo, el economista ve una repetición de patrones del pasado. El gobierno busca captar divisas frescas mientras restringe el acceso a productos básicos a quienes no poseen moneda extranjera. “Exprimir a una sociedad es explotarla, eso no tiene otro nombre”, señala de Miranda.
El experto advierte que el gobierno cubano no muestra interés en cambiar su modelo económico, a pesar de las evidentes fallas. De Miranda señala que, aunque se insista en perfeccionar el socialismo, la realidad es que este sistema ha dejado de existir en Cuba. Lo que queda, según él, es un aparato que prioriza la supervivencia del poder político sobre el bienestar de la población.
“Si el día de mañana su única opción de mantener el poder fuera implantar un capitalismo salvaje y dictatorial como el que existe en Rusia o una sociedad patrimonial preindustrial como la que existe en Haití, no lo dudarán ni un minuto”, advierte el catedrático desde su residencia en Cali, Colombia.
El economista concluye que la situación actual pone en peligro la viabilidad de la sociedad cubana y su independencia como Nación. Insta a la población a no aceptar pasivamente estas políticas y a exigir transparencia y cambios estructurales que beneficien realmente al pueblo.