
El Gobierno de Estados Unidos lanzó una advertencia a los países que respalden la resolución cubana contra el embargo, cuya votación está prevista para el 28 de octubre en Naciones Unidas.
La administración de Donald Trump sostiene que apoyar esa iniciativa equivale a respaldar prácticas de explotación laboral, corrupción y privilegios de la élite gobernante de la Isla.
Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, expresó el señalamiento mediante un mensaje que vincula directamente el voto con la responsabilidad internacional frente a las denuncias contra La Habana.
Votar a favor de la resolución del régimen cubano supone apoyar la trata de personas patrocinada por el Estado, la corrupción y los lujosos estilos de vida de la élite de la dictadura. https://t.co/bQPYcM8HJI
— Juan Pablo Segura (@WHAAsstSecty) October 21, 2026
“Votar a favor de la resolución del régimen cubano supone apoyar la trata de personas patrocinada por el Estado, la corrupción y los lujosos estilos de vida de la élite de la dictadura”, afirmó.
La declaración busca influir en las delegaciones antes del debate anual. Aunque constituye una advertencia diplomática, el mensaje proporcionado no anuncia sanciones concretas ni establece medidas punitivas contra los gobiernos que decidan respaldar el texto.
La comunicación estadounidense cuestiona el argumento oficial cubano de que el embargo explica la pobreza del país. En cambio, atribuye responsabilidades al régimen por el manejo de los ingresos obtenidos mediante trabajadores enviados al extranjero, especialmente profesionales sanitarios.
Según esa denuncia, las autoridades retienen hasta el 95 % de sus salarios y destinan esos recursos a financiar estructuras represivas y fuerzas de seguridad. Washington también sostiene que integrantes de las brigadas enfrentan condiciones de trabajo forzado y que sus testimonios han contribuido a que países receptores terminen esos programas.
El material añade acusaciones sobre una preparación insuficiente de algunos sanitarios enviados al exterior. Asimismo, señala que miles de cubanos han combatido junto a Rusia en Ucrania, algunos presuntamente enviados por La Habana o sometidos a trabajo forzado.
¿Qué plantea la resolución contra el embargo?
La iniciativa reclama poner fin al embargo económico, comercial y financiero estadounidense contra Cuba. Las resoluciones precedentes instan a los Estados a abstenerse de aplicar medidas contrarias a los principios de la Carta de Naciones Unidas y solicitan derogar aquellas que restringen el comercio y la navegación.
Su aprobación tiene peso político, pero no carácter jurídicamente vinculante: una mayoría favorable en la Asamblea General no elimina automáticamente las restricciones estadounidenses. La votación permite medir el respaldo internacional a la demanda de La Habana, mientras Washington intenta que los países reconsideren su posición.
Alemania mantiene su voto pendiente
En ese escenario, Alemania todavía no ha definido su postura. Según Berliner Zeitung, el secretario de Estado de Exteriores, Géza Andreas von Geyr, comunicó al diputado Sören Pellmann, el 7 de octubre, que la decisión del gobierno de Friedrich Merz “aún no está decidida”.
La respuesta no confirma una abstención ni un voto contrario. Ambas opciones supondrían apartarse del respaldo alemán mantenido desde 2002.
Paralelamente, organizaciones opositoras cubanas solicitan a gobiernos democráticos retirar su apoyo. Desde Miami, José Daniel Ferrer, líder de UNPACU, informó que la petición superó las 1.000 adhesiones durante una conferencia en la Asamblea de la Resistencia Cubana.
Ferrer explicó que las firmas se reúnen mediante una plataforma digital y WhatsApp desde Cuba. La convocatoria incluye a ciudadanos, presos políticos y activistas, con el propósito de cuestionar el uso político que el régimen hace de estas votaciones.