
Estados Unidos presentó a Irán una propuesta de 15 puntos para un alto al fuego del actual conflicto, que ha provocado un cambio de líder en la república islámica. Según las declaraciones de funcionarios pakistaníes, involucrados en la mediación, Teherán ya cuenta con el documento enfocado a ser el punto de partida para negociaciones más amplias.
La información, filtrada por funcionarios egipcios y paquistaníes, indica que el plan presentado por Washington incluye una serie de medidas destinadas a reducir la capacidad militar y nuclear de Irán, reportó France 24.
Entre los puntos clave destacan un alto el fuego inicial de 30 días, mientras se negocia un acuerdo definitivo. Las conversaciones se llevarían a cabo en un formato presencial, con mediadores internacionales, posiblemente en Pakistán.
La propuesta solicita a Teherán el cierre de las instalaciones de enriquecimiento de uranio en Natanz, Isfahán y Fordow. Además, Irán debería entregar sus reservas de uranio enriquecido al Organismo Internacional de Energía Atómica y comprometerse a no desarrollar armas nucleares.
Se proponen restricciones al alcance y número de misiles iraníes, así como un fin al suministro de armamento a grupos armados en la región. Además, se exigiría la detención de ataques contra la infraestructura energética en Oriente Medio y la reapertura del estrecho de Ormuz para el tránsito marítimo internacional.
Ante el cumplimiento de estas medidas, Washington ha planteado el levantamiento de sanciones económicas y el apoyo al desarrollo de energía nuclear civil en Irán, incluyendo la planta nuclear de Bushehr.
A pesar de que Irán ha rechazado públicamente cualquier negociación directa con EEUU, ha expuesto sus propias demandas como condiciones para terminar la guerra. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha declarado que la única vía para un acuerdo pasa por el reconocimiento de los derechos estratégicos de Irán y garantías contra futuras agresiones.
Teherán exige el reconocimiento de sus derechos de defensa y la seguridad de sus fronteras. También requiere garantías internacionales contra nuevos ataques por parte de EEUU e Israel.
Además, la nación asiática ha pedido el pago de reparaciones por los daños causados durante el conflicto, así como el levantamiento completo de las sanciones económicas.
En cuanto a la presencia militar de EEUU en la región, Irán exige el cierre de las bases y un nuevo mecanismo legal que formalice su control sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
Además, se ha mostrado inflexible en su negativa a negociar sobre su programa de misiles y el apoyo a sus aliados regionales, lo que considera una parte fundamental de su seguridad nacional.
Hace un par de días, el presidente Donald Trump anunció una suspensión temporal de cinco días de cualquier ataque militar contra la infraestructura energética de Irán, mientras avanzan negociaciones entre Washington, Jerusalén y Teherán.
“En vista del tono de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán a lo largo de la semana, he instruido al Departamento de Guerra para que posponga todos los ataques militares contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes durante un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y conversaciones en curso”, dijo el republicano en Truth Social.
La guerra en curso ha tenido un alto costo humanitario y económico. Más de 1.500 personas han perdido la vida en Irán, según cifras oficiales, y los mercados energéticos globales se han visto sacudidos por los efectos del conflicto, con los precios del petróleo superando los 100 dólares por barril debido a los bloqueos parciales del estrecho de Ormuz.