
A partir del viernes 7 de noviembre, Estados Unidos reducirá en un 10% el tráfico aéreo en 40 aeropuertos clave del país debido al déficit de controladores aéreos, una consecuencia directa del cierre del gobierno federal que lleva más de 35 días.
La medida, anunciada por el secretario de Transporte, Sean Duffy, y el administrador de la FAA, Bryan Bedford, tiene como objetivo aliviar la presión sobre los controladores aéreos, quienes están trabajando sin remuneración. Con ello, también evitan posibles accidentes provocados por un exceso en la carga de trabajo.
El cierre del gobierno, el más largo de la historia, ha generado un colapso en varios servicios federales esenciales, incluyendo el de los controladores, cuyo número de puestos vacantes ha aumentado a 3.000.
🚨@USDOT is initiating a 10% reduction in capacity at 40 major airports.
This data-based decision is designed to alleviate pressure on our air traffic controllers required to keep the skies safe. pic.twitter.com/9J9fCw84MA
— USDOT Rapid Response (@USDOTRapid) November 5, 2025
Desde hace días, la falta de personal en los aeropuertos ha provocado retrasos y cancelaciones de vuelos en todo el país. Más de 2.000 vuelos ya han experimentado demoras y más de 60 han sido cancelados. La medida de reducir el tráfico aéreo en un 10% se toma de manera preventiva para evitar una crisis mayor, y se espera que afecte entre 3.500 y 4.000 vuelos diarios, principalmente en los mercados de alto volumen.
En la conferencia de prensa, la FAA no reveló la lista completa de los aeropuertos afectados, lo que ha dejado a millones de pasajeros en incertidumbre. El protocolo es que las aerolíneas se pondrán en contacto con los afectos para reprogramar sus vuelos en caso de que la ruta sea una de las afectadas.
El secretario Duffy aseguró que la seguridad de los ciudadanos es la prioridad principal del gobierno y destacó que, por ahora, los vuelos internacionales no se verán afectados por las restricciones. Sin embargo, no descartó que las restricciones puedan endurecerse si los datos sobre el funcionamiento del sistema aéreo indican un mayor riesgo.
La Asociación Nacional de Controladores de Tráfico Aéreo (NATCA) ha advertido que la recuperación completa de los servicios aéreos podría tardar mucho más tiempo debido a la falta de personal y recursos.
El impacto del cierre gubernamental no se limita solo a la aviación. Otros servicios federales esenciales también se han visto gravemente afectados, dejando a miles de trabajadores federales sin remuneración. Por ejemplo, en varios estados desde el pasado 1 de noviembre ya no se entregan los bonos de comida y más de 40 millones de personas han quedado vulnerables y sin acceso a alimentos subsidiarios por el gobierno federal.
El presidente de EEUU, Donald Trump, culpa a los congresistas demócratas, pero la percepción pública es señalar al partido que actualmente domina el poder ejecutivo y en ambas cámaras del Congreso.