
Estados Unidos sancionó a Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta ejecutiva del Grupo de Administración Empresarial de las FAR, GAESA, en una medida que apunta directamente a una de las figuras menos visibles, pero más influyentes, del aparato económico militar cubano.
La designación, anunciada este jueves por el secretario de Estado Marco Rubio, incluye también al propio conglomerado GAESA y a la empresa minera Moa Nickel S.A., bajo la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado 1 de mayo.
La decisión coloca en el centro de la presión de Washington a la estructura empresarial administrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias y a la funcionaria que asumió su conducción tras la muerte del general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja.
Washington apunta al corazón económico del poder militar cubano
Rubio describió a GAESA como “el corazón del sistema comunista cleptócrata de Cuba” y sostuvo que el conglomerado controla al menos el 40% de la economía de la isla, con presencia en sectores como servicios financieros, turismo, comercio en divisas, remesas, logística y otros negocios estratégicos.
La sanción contra Lastres Morera se basa en su posición como máxima ejecutiva de GAESA, una entidad que Washington considera clave para la obtención de ingresos del régimen cubano. En el caso de Moa Nickel S.A., la medida apunta al sector minero, una de las fuentes tradicionales de divisas de la economía cubana.
La decisión llega en un contexto de endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana, con medidas dirigidas a limitar el acceso del gobierno cubano a financiamiento, inversiones y operaciones vinculadas a sectores considerados sensibles por Washington.
¿Quién es Ania Lastres Morera?
Ania Guillermina Lastres Morera nació el 19 de agosto de 1962 en Marianao, La Habana. Según la ficha oficial del Partido Comunista de Cuba, es licenciada en Planificación de la Economía y desarrolló su carrera dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Antes de llegar a la dirección de GAESA, ocupó cargos en áreas económicas del MINFAR, entre ellas la Dirección de Colaboración Económica y Fondo Material, la Secretaría del Ministro, la V Sección, la Subjefatura de Sección Especial Económica y la Segunda Jefatura del V Departamento. También fue vicepresidenta ejecutiva primera del grupo empresarial militar.
Lastres Morera asumió la conducción de GAESA tras la muerte de Rodríguez López-Calleja, ocurrida el 1 de julio de 2022. El general, exyerno de Raúl Castro, fue considerado durante años el principal arquitecto del conglomerado militar.
Además de su papel empresarial, Lastres es diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde 2018, miembro del Comité Central del Partido Comunista desde 2021 y figura dentro de la estructura política del país. También aparece en la base de datos Represores Cubanos de la Foundation for Human Rights in Cuba, donde es señalada como “represora de cuello blanco” vinculada al sector de exportaciones.
El entorno familiar de Lastres Morera también ha quedado bajo observación pública. Según investigaciones periodísticas, su hermana Adys Lastres Morera llegó a Estados Unidos en enero de 2023 y aparece vinculada a empresas inmobiliarias en Florida.
Su hija, Any Rodríguez Lastres, reside en Panamá y trabaja en el sector portuario internacional, después de haber iniciado su trayectoria laboral en la Terminal de Contenedores del Mariel, una de las infraestructuras estratégicas del comercio exterior cubano.
Esos mismos reportes han señalado presuntos vínculos empresariales y patrimoniales de Lastres Morera fuera de Cuba. Entre ellos, la posesión del 75% de las acciones de Allicom Limited, una compañía registrada en Reino Unido, así como propiedades inmobiliarias en Panamá atribuidas a su nombre. Estos elementos han reforzado las preguntas sobre la proyección internacional de figuras asociadas al entramado económico militar cubano y sobre el destino de recursos administrados por estructuras bajo control de las FAR.
GAESA, opacidad financiera y nuevas presiones
El peso económico de GAESA ha sido objeto de investigaciones periodísticas durante años. Reportes basados en documentos financieros internos atribuidos al conglomerado señalaron que la estructura manejaba miles de millones de dólares en activos corrientes y operaba con un nivel de autonomía poco transparente frente al sistema estatal cubano.
Esas investigaciones también han puesto bajo escrutinio redes empresariales, propiedades y vínculos familiares asociados a figuras del entorno de GAESA, incluido el caso de Lastres Morera. Sin embargo, varias de esas revelaciones dependen de registros societarios, documentos filtrados o investigaciones externas, por lo que deben ser atribuidas con precisión y no presentadas como información oficial del gobierno cubano.
La nueva sanción eleva el costo internacional para quienes operen con entidades vinculadas a GAESA o con sectores estratégicos del aparato militar cubano. También envía un mensaje político directo: Washington no solo apunta a instituciones, sino a los funcionarios que administran sus recursos.
Rubio advirtió que pueden esperarse nuevas designaciones en los próximos días y semanas. Para Cuba, el golpe llega en medio de una crisis económica prolongada, marcada por apagones, escasez, caída del poder adquisitivo y una creciente dependencia de divisas externas.