
El cubanoamericano Bryan Calvo, actual alcalde de Hialeah, se declaró inocente el pasado viernes 14 de agosto y solicitó llevar a juicio dos infracciones de tránsito relacionadas con una parada policial ocurrida el 14 de junio en Coconut Grove, Miami. Las citaciones surgieron después de que realizara un giro prohibido y activara las luces rojas y azules del vehículo policial de Hialeah que conducía cuando un agente intentó detenerlo.
Los registros de la Policía de Miami sitúan el episodio a las 11:09 a. m. Calvo habría girado a la izquierda desde un carril destinado exclusivamente a doblar hacia la derecha. El oficial Yasmani González inició entonces la intervención y, según imágenes de su cámara corporal obtenidas por el Miami Herald, observó que el alcalde encendió las luces de emergencia instaladas en la parte trasera del Chevrolet negro.
Policía cuestionó el uso de las luces de emergencia
González consideró que Calvo activó el sistema después de que comenzara la parada. “Activaste las luces policiales para que no fuera tras de ti, después de haber cometido una infracción”, le dijo durante el intercambio.
Calvo respondió que pensaba que el agente atendía otra situación. “Me estaba orillando porque pensé que usted estaba haciendo algo”, afirmó. También explicó que se encontraba al volante de un vehículo asignado a sus funciones.
Cuando González le preguntó si conducía una patrulla, Calvo contestó: “Lo es; soy un funcionario electo”, y mostró su identificación. El policía rechazó que esa condición modificara el procedimiento. “No me importa si es el alcalde”, respondió. “Si te detengo y no eres un oficial de policía, debes detenerte sin activar las luces policiales”.
Agente mencionó posible delito, pero no hubo arresto
El oficial advirtió que Calvo no era un agente juramentado y señaló que utilizar luces propias de las fuerzas del orden podía tener implicaciones penales. “Obviamente, no eres un oficial de policía… eso podría constituir un delito grave de tercer grado según el Estatuto 843.08 de Florida”, indicó González. Esa norma aborda la suplantación de agentes del orden y otros funcionarios públicos.
Pese a la advertencia, el alcalde no fue detenido. González emitió dos citaciones civiles. Una corresponde al incumplimiento de una señal de control del tránsito y la otra al uso de luces rojas, azules o intermitentes prohibidas. Los expedientes del Condado Miami-Dade fijan las multas en un total de 308 dólares.
Bryan Calvo sostiene que el vehículo ya tenía esas modificaciones
Tras conocerse inicialmente el incidente en junio, abogados municipales señalaron al Herald que la actuación podía generar interrogantes de carácter ético. La Comisión de Ética y Confianza Pública de Miami-Dade, sin embargo, no ofreció comentarios sobre el asunto.
Calvo sostuvo entonces, mediante un comunicado de su portavoz, que conducía un vehículo propiedad de la ciudad y asignado a la alcaldía. También aseguró que el equipamiento relacionado con la segunda multa había sido instalado antes de que asumiera el cargo y antes de recibir el automóvil. El alcalde no ha difundido nuevas declaraciones públicas sobre el episodio y ahora busca que un tribunal resuelva las dos infracciones.