
El creador de contenido de ultraderecha Vito Quiles recorrió varios campus españoles entre octubre y noviembre con visitas no autorizadas que derivaron en choques con estudiantes y tensiones internas en las instituciones académicas.
Sus acciones, presentadas por él como defensa de la “libertad frente a la censura”, se desarrollaron mediante intervenciones improvisadas, sin permiso, gritos y consignas, situando el debate sobre los límites de la expresión en el centro de la discusión universitaria.
En un reciente video, publicado a través de su cuenta personal de Instagram, donde le siguen poco más de un millón de personas, denunció que los medios en su país están intentando detener su lucha. Sin embargo, también asegura que “tenemos a medio país bailando, chavales”.
La estrategia de Quiles replica el modelo de comunicadores ultraconservadores estadounidenses que utilizan los espacios educativos como plataformas mediáticas.
El periodista Francisco Olmo, en su reportaje escrito para El País, menciona que Quiles no ofrece conferencias ni diálogos; se dedica a producir escenas que generen reacción inmediata, material para redes sociales y apoyo de sectores que buscan confrontación directa con colectivos estudiantiles.
Once universidades —desde Barcelona hasta Canarias— rechazaron sus actos por considerarlos ajenos al entorno académico.
El episodio más reciente ocurrió el 14 de noviembre en la Universidad de La Laguna, donde grupos antifascistas acudieron a las inmediaciones ante el anuncio de su visita.
Entre sus seguidores, Quiles circula como una figura que desafía a instituciones “controladas por la izquierda”, mientras que para sus detractores representa un modelo de comunicación basado en el insulto, la desinformación y la degradación del espacio público.
En redes sociales, los comentarios reflejan esa polarización: desde críticas que lo acusan de fabricar escándalos para obtener visibilidad, hasta defensores que lo presentan como víctima de supuestas restricciones ideológicas en las universidades.
El fenómeno preocupa a especialistas en comunicación política, quienes subrayan que estos episodios generan un escenario en el que cualquier respuesta alimenta la narrativa del “perseguido”.
Señalan, además, que ignorarlo implica dejar sin contraste discursos que promueven estigmatización y rechazo hacia colectivos estudiantiles y académicos.
¿Quién es Vito Quiles?
Vito Zoppellari Quiles nació en Elche, Alicante, en el año 2000. Es un creador de contenido que ganó notoriedad en la política española gracias a su actividad en redes sociales y a su presencia constante en espacios institucionales.
Se presenta como periodista, aunque no completó la carrera en la Universidad Complutense. Su irrupción pública comenzó durante la pandemia, cuando empezó a cubrir concentraciones y actos políticos para EDA TV, medio vinculado a posiciones ultraconservadoras.
Con el tiempo se integró en el entorno de la plataforma Se Acabó la Fiesta, donde asumió tareas de comunicación y figuró como candidato en las elecciones europeas de 2024.
Su estilo se caracteriza por la confrontación. En los pasillos del Congreso protagoniza choques con diputados y portavoces, lo que impulsa su visibilidad digital.
Parte de su audiencia lo respalda como voz incómoda para los partidos tradicionales; sus detractores lo describen como un agitador que utiliza métodos provocadores para generar contenido viral.
En noviembre de 2023, fue detenido en una protesta frente a la sede del PSOE en Madrid, hecho que reforzó su imagen entre simpatizantes.
En meses recientes, centró su actividad en universidades españolas, donde apareció sin autorización para grabar videos. Estas acciones generaron protestas estudiantiles, rechazo institucional y un nuevo debate sobre los límites de la expresión y el uso político de los campus.