
El rapero cubano Leandro Medina Fellové, conocido como Insurrecto, fue detenido por agentes de ICE tras un accidente ocurrido en Fort Myers durante su última presentación, cuando manejó su vehículo bajo los efectos del alcohol.
Periódico Cubano pudo verificar que el excolega de Baby Lores se encuentra bajo custodia de ICE en el Centro de Detención de Florida Soft Side South.
El reporte, difundido por la cuenta Un Martí To Durako en Instagram, indicó que las autoridades lo interceptaron cuando estaba por recuperar la libertad y lo trasladaron a un centro de detención en Arizona.
Fuentes cercanas señalaron que Medina había cerrado una gira por ciudades del sur de Florida, donde buscaba retomar su presencia en escenarios locales.
Sin embargo, el choque automovilístico derivó en cargos que ahora complican cualquier intento de regularizar su estatus migratorio. ICE no ha ofrecido declaraciones oficiales ni detalles sobre el proceso, que podría culminar en su deportación.
Leandro Medina Fellové, conocido artísticamente como Insurrecto, surgió en la escena del rap cubano a inicios de los años 2000. Formó parte del dúo Clan 537, agrupación que ganó popularidad en la isla con temas que mezclaron rap, hip hop y sonoridades urbanas.
Sus letras abordaron tensiones sociales y vivencias de barrio, lo que lo convirtió en una voz reconocida dentro del movimiento urbano. Tras la disolución del proyecto, Medina inició una etapa en solitario y sostuvo colaboraciones con intérpretes del género urbano dentro y fuera de Cuba.
A lo largo de su trayectoria, construyó una base de seguidores que siguió su evolución musical, marcada por la incorporación de ritmos más comerciales y la participación en festivales nacionales.
Con el tiempo alternó presentaciones en Cuba y viajes al extranjero para grabaciones y conciertos, especialmente en comunidades de emigrados cubanos. Aunque no mantuvo una exposición constante en medios tradicionales, su catálogo circuló en plataformas digitales y en espacios independientes dedicados al rap.
En los últimos años, buscó reactivar su carrera en Estados Unidos mediante presentaciones en ciudades con amplia presencia cubana. Su figura continúa asociada al desarrollo del rap cubano contemporáneo y a una generación que impulsó el crecimiento del género en la Mayor de las Antillas.