
Recientes ensayos clínicos muestran resultados alentadores sobre la aplicación del medicamento cubano Jusvinza para el tratamiento de las secuelas del chikungunya, una enfermedad con marcada presencia en la Isla ante alta proliferación del mosquitos Aedes aegypti.
Según Canal Caribe, los ensayos se encuentran en fase dos aplicándose en los hospitales de La Habana y Matanzas, donde los pacientes en etapas crónicas de la enfermedad muestran una mejoría significativa al dolor articular y a la inflación, síntomas que llegan a dejar secuelas tras la infección.
El fármaco fue desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) con el propósito inicial de tratar enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide. Desde su creación, Jusvinza superó estudios preclínicos y de toxicología con resultados favorables, lo que permitió ampliar su evaluación en distintos escenarios clínicos.
Más tarde, durante la pandemia de COVID-19, fue empleado en pacientes graves y mostró beneficios en la reducción de la mortalidad. Ese uso durante la emergencia sanitaria se extendió incluso a grupos vulnerables como embarazadas, puérperas y niños, lo que elevó el interés en sus posibles aplicaciones terapéuticas.
Con el aumento de casos del chikungunya, los investigadores plantearon examinar su efecto en pacientes con secuelas persistentes, sobre todo en aquellos con artritis y complicaciones sistémicas asociadas a la enfermedad.
Los resultados preliminares, según los especialistas, no solo reflejan un alivio rápido de los síntomas, sino también una reducción del riesgo de que el cuadro evolucione hacia formas crónicas.
Ese dato ha sido considerado clave, dado que una parte de los pacientes continúa sufriendo durante meses dolores articulares, inflamación y limitaciones funcionales tras haber superado la fase aguda del virus.
Tras confirmar la hipótesis inicial, el proyecto avanza ahora hacia una fase tres con alrededor de 300 pacientes. El objetivo es obtener el registro oficial del medicamento para esta nueva indicación terapéutica.
La iniciativa ha sido calificada como prioritaria dentro del sistema científico cubano y se desarrolla de manera conjunta con BioCubaFarma en la planta del CIGB en Mariel.
En el primer trimestre del año se entregaron 21.000 bulbos al sistema de salud, una cifra que triplica la del mismo periodo anterior. Paralelamente, los especialistas estudian su posible aplicación en otras enfermedades inflamatorias, entre ellas lupus, psoriasis y espondilitis anquilosante.
¿Cómo afecta el chikungunya al cuerpo humano?
El chikungunya es una infección viral transmitida por mosquitos que suele afectar primero con fiebre alta de inicio brusco y un dolor articular muy intenso. Asimismo, puede provocar dolor muscular, dolor de cabeza, cansancio, náuseas, sarpullido e inflamación en las articulaciones.
En muchas personas, el malestar aparece pocos días después de la picadura y puede ser lo bastante fuerte como para limitar actividades básicas como caminar, levantar objetos o dormir bien.
El principal impacto en el cuerpo está en las articulaciones y en la respuesta inflamatoria. El dolor suele afectar manos, muñecas, tobillos, rodillas y pies, y en algunos casos se acompaña de artritis o rigidez.
Aunque muchas personas mejoran en alrededor de una semana, otras continúan con dolor, hinchazón y limitación funcional durante semanas, meses o incluso años, lo que puede dejar una discapacidad prolongada.
Por lo general, la mayoría de los pacientes se recupera, pero algunos grupos tienen más riesgo de enfermedad grave, como los recién nacidos infectados alrededor del parto, los adultos mayores y personas con padecimientos previos como hipertensión, diabetes o cardiopatías.