
En su regreso al set de El Gordo y la Flaca, Raúl de Molina no pudo ocultar su emoción al retomar el programa tras seis semanas de recuperación por una operación.
Visiblemente conmovido, el presentador cubano compartió su frustración al no poder comentar sobre las noticias que lo habían angustiado durante su tiempo fuera de las cámaras, especialmente las recientes redadas de inmigración y el tratamiento de los inmigrantes en el país.
“Me sentí en mi casa con los brazos cruzados cuando veía la injusticia que está pasando en este país con los inmigrantes. Yo no lo podía creer lo que estaba pasando en la ciudad que comenzaba mi carrera”, expresó Raúl.
Durante su ausencia, el presentador se mostró particularmente impactado por las redadas de ICE y la falta de humanidad que, según él, se evidencia en el trato hacia los inmigrantes. “La injusticia que está pasando con los inmigrantes, que los están deportando. No puedo entender esto”, dijo con evidente indignación.
Raúl también se refirió a la nueva prisión en Florida, apodada “Alligator Alcatraz”, y cómo los residentes de la ciudad se fotografían frente a ella sin considerar el sufrimiento de las personas dentro de las instalaciones.
“¿Esta gente no tiene hijos, no tienen hermanos? Sabemos que hay personas sufriendo allá adentro, algunos que no se merecen esto y que llevan viviendo en este país 20 o 30 años. Para mí eso es horrible y no podía hablarlo, no lo podía manifestar. Señores, mi corazón está con ustedes”, añadió.
Lili Estefan, su copresentadora, fue a visitarlo durante su convalecencia, y Raúl le expresó su frustración por no poder manifestarse en público. “Estoy loco por regresar para decir algo”, le confesó. Al regresar, el programa recibió un mensaje emotivo de su hija Mia de Molina, quien le deseó lo mejor en su primer día de vuelta, mostrando el apoyo familiar durante el proceso de recuperación.
Este regreso al programa no solo marca la vuelta de Raúl de Molina, sino también un mensaje de apoyo a los inmigrantes y un llamado a la empatía en tiempos difíciles.
Como era de esperarse, los internautas abarrotaron las cuentas de El gordo y la flaca, para dar mensajes de alegría y de buenas vibras al conductor, al tiempo que se alegraron de su mejoría y de sus palabras sobre lo que ocurre y están viviendo quienes migraron a Estados Unidos en búsqueda de un mejor futuro.
se ve que no te cogio el comunismo en cuba….