
La Asamblea Nacional aprobó el 30 de julio una nueva organización de la Administración Central del Estado que reduce de 27 a 21 sus organismos, mediante fusiones, cambios de nombre y redistribución de funciones.
De acuerdo con las fuentes consultadas por Periódico Cubano, la estructura quedará integrada por 20 ministerios y el Banco Central de Cuba. El Gobierno afirma que la reforma busca eliminar duplicidades, reducir gastos y mejorar la coordinación administrativa.
Lista de los 20 ministerios de Cuba
La relación aprobada comprende los siguientes organismos:
- Ministerio de Agricultura y Alimentación
- Ministerio de Comercio e Inversión Extranjera
- Ministerio de Cultura
- Ministerio de Deportes y Recreación
- Ministerio de Economía y Finanzas
- Ministerio de Educación
- Ministerio de Educación Superior, Ciencia e Innovación
- Ministerio de Energía y Minas
- Ministerio de Industrias y Construcción
- Ministerio de Información y Comunicación Social
- Ministerio de Comunicaciones
- Ministerio de Justicia
- Ministerio de Medio Ambiente, Hábitat y Recursos Hidráulicos
- Ministerio de Relaciones Exteriores
- Ministerio de Salud Pública
- Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
- Ministerio de Turismo
- Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
- Ministerio del Interior
- Ministerio del Transporte
A estas dependencias se suma el Banco Central de Cuba, que mantendrá la categoría de organismo de la Administración Central del Estado.
Fusiones concentran áreas estratégicas
Agricultura y Alimentación reunirá la producción agropecuaria, la industria alimentaria y la comercialización, con el propósito declarado de integrar toda la cadena de alimentos.
Economía y Finanzas concentrará la planificación, el presupuesto, la política fiscal y las inversiones. La fusión pretende reducir conflictos entre entidades que administraban áreas relacionadas.
Comercio e Inversión Extranjera asumirá el comercio interior y exterior, mientras Industrias y Construcción integrará ramas productivas, reciclaje, materiales y actividad constructiva.
Educación Superior, Ciencia e Innovación vinculará universidades e investigación. Medio Ambiente, Hábitat y Recursos Hidráulicos agrupará vivienda, urbanismo, gestión ambiental y aguas terrestres.
Una reforma que no garantiza resultados
La reducción institucional puede eliminar trámites repetidos, pero los nuevos ministerios asumirán competencias extensas. Esa concentración también podría generar estructuras difíciles de administrar y nuevos cuellos de botella.
Durante el debate parlamentario surgieron advertencias sobre posibles costos, pérdida de personal especializado y debilitamiento de áreas científicas o ambientales durante la transición.
La reforma modifica el organigrama, pero mantiene la subordinación de los organismos al Consejo de Ministros y a la dirección central del Estado. Por tanto, no representa una descentralización automática.
Varios economistas coinciden en que su impacto dependerá de la reducción real de plantillas, la publicación de presupuestos, la claridad de los nuevos procedimientos y la capacidad de evitar que las fusiones trasladen la burocracia sin eliminarla.