
Luis Alberto Almanza González, conocido en la escena musical cubana como El Uniko, ha encendido una controversia en la esfera del reguetón cubano.
A través de un video publicado en su cuenta de Instagram, el artista expresó su descontento con Alexander Delgado, líder de Gente de Zona, acusándolo de bloquearlo por expresar públicamente lo que muchos otros piensan, pero pocos se atreven a decir.
La crítica de El Uniko abrió una conversación más profunda sobre la historia del reguetón cubano y las tensiones dentro del movimiento del reparto.
Según El Uniko, hay una deuda moral entre los artistas pioneros del género, aquellos que lucharon por visibilidad cuando la música urbana era vista con escepticismo, y quienes, en su opinión, llegaron después, cuando el éxito estaba asegurado.
“Todo el tiempo que estuvimos haciendo esta música, cuando esto no daba un peso, cuando había que pasar trabajo de verdad, nosotros buscábamos apoyo en ellos… Pero nunca nos quisieron apoyar”, comentó el cantante con evidente frustración.
La situación no es solo una disputa entre artistas, sino también una cuestión de identidad y autenticidad en el movimiento del reparto. El Uniko no duda en señalar que algunos miembros de Gente de Zona supuestamente han intentado apropiarse de un género que surgió en las calles de Cuba, en los barrios y solares, sin haber compartido las dificultades del principio.
“Tú quieres venir a decirle al mundo que formas parte… No, tú no formas parte. No formas parte. Simplemente, es eso”, expresó El Uniko, destacando que el reguetón es algo más que un producto de éxito internacional: es una raíz cultural y un símbolo de lucha.
Aunque reconoció los méritos de Gente de Zona, con especial mención a sus logros internacionales y premios obtenidos, El Uniko no tuvo reparos en dejar claro que no los considera “reparteros”, como él mismo definió a los verdaderos exponentes del género. “El grupo urbano cubano que más lejos ha llegado y que más premios ha tenido… Pero reparteros no son. No lo son”, afirmó.
Este juicio tajante no ha pasado desapercibido, y la controversia se ha desatado en las redes sociales, donde seguidores de ambos artistas han comenzado a expresar sus opiniones. Mientras tanto, El Uniko mantiene una postura firme: “Yo no ando buscando aceptación. Yo no le tengo miedo al rechazo. Yo digo lo que pienso y punto. Le guste a la gente o no le guste”.
El Uniko asegura que no está interesado en ganar popularidad a costa de su integridad, y continúa abogando por la autenticidad en el reguetón cubano. “Todo el que dice que sí… es un lambón”, sentenció con respecto a quienes aplauden lo que él considera apropiaciones de un género que nació desde el sufrimiento y la marginación.