
El histórico túnel de Línea, ubicado en el corazón de La Habana, se encuentra en proceso de mantenimiento tras un severo daño estructural que obligó a la interrupción temporal de la vialidad en uno de sus sentidos.
En las fotografías publicadas por el ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, se aprecia la enorme grieta que no parece que quede solucionada por un poco de repello con hormigón, del cual es bien sabido que no se elabora con la cantidad de cemento adecuada.
En redes sociales, un cubano comentó que se debe hacer un escaneo profundo a ver el estado de la ferralla porque a más de 10 cm de profundidad en el hormigón, como se ve en la primera foto, es síntoma de debilidad estructural severa.
Según el ministro Rodríguez Dávila, se iniciaron los trabajos de restauración de esta emblemática obra de ingeniería cubana, bajo la dirección del Centro Nacional de Vialidad (CNV) y la supervisión de Gisel Pupo Almaguer, especialista en túneles.
Las labores, que incluyen reparaciones y mejoras de infraestructura, se llevarán a cabo en diferentes etapas y en colaboración con diversas entidades, tanto estatales como de la microempresa privada.
Las reparaciones más urgentes incluyen la restauración de la sala de los grupos electrógenos y la limpieza a fondo del sistema de alcantarillado y cunetillas. La microempresa Emconat ha asumido las tareas de renovación, que incluyen también la pintura de los muros y la señalización horizontal de la vía.
De manera paralela, la división EcoSol de la empresa Copextel moderniza el sistema de iluminación, añadiendo un doble circuito de 50 luces LED de 50 Watts que prometen mejorar la seguridad y eficiencia del túnel.
Uno de los problemas adicionales que ha sido señalado por los conductores que transitan por la zona es el estado de las alcantarillas, especialmente en el carril derecho, sentido Plaza/Playa. Los niveles han cedido, lo que ha provocado que muchos conductores eviten este carril, generando posibles riesgos de accidentes.
También se han solicitado mejoras en la limpieza de las paredes de azulejos del túnel, que en muchas ocasiones se encuentran manchadas y sucias. Este tipo de detalles, aunque menores, también son parte del proceso de restauración general que se lleva a cabo.
A partir del 18 de noviembre, el sentido Playa/Plaza será restablecido para el tráfico a las 10:00 p.m. Sin embargo, el sentido contrario, Plaza/Playa, permanecerá cerrado de manera permanente desde las 9:00 a.m. del 19 de noviembre hasta el 23 del mismo mes, cuando se espera que los trabajos de bacheo, pintura y mantenimiento finalicen. Las autoridades locales han anunciado que en los próximos días se publicarán las vías alternativas para los conductores afectados por el cierre.
El túnel de Línea es una obra clave de la ingeniería civil cubana que une el Vedado y Miramar, en La Habana, al atravesar por debajo el río Almendares. A inicios de la década de 1950 se hizo evidente la necesidad de mejorar la comunicación con los repartos del oeste sin afectar la navegación de yates y embarcaciones.
Para la calle Línea se valoraron dos opciones: un puente de unos 1300 metros de largo, con fuerte pendiente, o un túnel cuyo costo sería similar. Se optó por el túnel y la construcción se ejecutó en dos etapas, desde ambas márgenes del río.
Concebido y proyectado íntegramente por ingenieros cubanos, tuvo como proyectista al ingeniero José Menéndez y como responsable de la obra a Manuel Ray. Inaugurado a mediados de 1953, se calculó para 2.500 vehículos por hora por senda y hoy sigue siendo una de las vías más transitadas de La Habana.